martes, 8 de junio de 2010

Decían de ti, que eras un chico que creaba amistad, amigos de sus amigos, y que no te metías en lios.

Las chicas se enamoraban de ti, de tus ojos, de tu figura, de tu sencillez ante la vida.

Siempre inventabas planes para realizar, muy originales, escapadas al monte, salidas nocturnas con una guitarra, tocar en la playa, ver las estrellas y comer bocatas con cerveza.

Tu animabas las fiestas.

Te enamoraste, era lo normal, a pesar de tu carácter independiente,te lanzaste al mundo con ella.

Sé que lo intentaste, que luchaste para que tu relación funcionara.

Pero la vida es así, lo que tu crees que estableces de manera correcta y grata, para otras personas no lo son tanto, o quizás no supo apreciar tu personalidad, tu caracter aventurero. Tu encanto por saborear la vida, de manera diferente, no tan práctica como la mayoría de la gente piensa.

Y no funcionó.

No te preocupes, de todo aprendemos, y todo es necesario, aunque a veces no nos lo parezca. Aprendemos a decir " ya basta", cuando no nos aprecian, cuando no nos reconocen, cuando nos piden que hagamos cosas que no concebimos como necesarias..

Saldrás de tus recuerdos, pensarás de otra manera diferente, y eso te hará más libre.

2 comentarios:

Extra dijo...

Me ha entrado hambre al leer este bonito relato, ahora mismo tengo un homigueo en el estómago que no veas, pero siempre uno puede irse por la noche a tocar la guitarra en mitad del monte, en pocas palabras que bonito preciosa.

Un besote guapetona.

vik dijo...

anda, que tu tambíen, ya te vale....solo piensas en el bocata...
jajajaaajaja


besos, y tráeme uno a la ofi

muackis kiss kiss