jueves, 1 de enero de 2015

Juan Muñoz


Cuando termino de leerte

Cuando termino de leerte aparece en mi mente la sensación de algo extraño, pero también en mi estómago, de pronto un desazón;  es como decir "tengo voy a volver a empezar" y empiezo, como si el devenir de tus letras encadenadas me envolvieran en la cabeza y buscara siempre algo más que comprender en ellas. 

Lo curioso es que siempre me arrancas una sonrisa y algunas encadenaciones no las comprendo, quizás no tenga tu mente, o puede que no estén hechas para comprender.

 
El sentido de tu escritura ardiente en vocablos, el calor de tus textos, lo incomprensibles a veces de elllos mísmos, en ese rincón es donde radica lo inlógico, reversible y cambiante en tu texto.

Donde lo inesperado y diferente evoca como si de una verdadera vanguardia se tratase en una nueva versión de lo nuevo y perdurable.