lunes, 22 de febrero de 2016

No pude sentir amor

El horizonte invadía el espacio casi sin avisar, el mar rugía fuerte, el día parecía morir.

Noté tu sensibilidad mezclada con la realidad palpable, era la vida misma vista desde un retrato barroco, definida en penumbra y tenebrismo, desde un punto focal la luz entraba en mi rostro y dejaba la tristeza mostrar.

El ideal marcado por la cruda realidad.

Ya no te quería (de una manera que necesitara de tu piel y de tus palabras). E intenté amarte, puesto que estoy sin nadie que me abrace o me mime rozándome en  caricias suaves, y tal vez que me dijera que aunque no soy la mejor si tengo chispa y puedo hacer feliz. Pero no te amo -esa es mi realidad-.
 No hablo de una imagen renacentista ideal y perfecta es más bien una historia barroca, de sufrimiento en el rostro y luz cegadora que se enmarca entre sombras.



Lo siento mucho, tanto que lloro porque yo también deseaba amarte y sentir algo especial, pero no, es que no te voy a decir que te quiero como amigo porque tampoco, ya que tú me dejas vacía. Eres bueno y amable pero no tengo sentimientos ni de amor ni de amistad.
Por eso debes alejarte, yo tan sólo puedo entretenerte para nada, no hay más, de verdad te digo. No es que piense que te haría daño, yo no soy tan importante, más bien creo y pienso que encontrarás muchas chicas para cubrir tu corazón, así que tan sólo sería una pérdida de tiempo estar conmigo. 

Te daré el abrazo soñado y un beso en los labios para que me recuerdes con amor, eso si lo deseo, no quiero malos recuerdos, necesito que pienses en mi como algo especial, y después.. te dejaré partir. Espero que seas feliz.






domingo, 14 de febrero de 2016

San Amor

LLegué a mi casa con la compra y la tarta, y me acosté en el sofá, era tiempo de leer una revista, aunque existe internet a mi eso de pasar página y quedarme mirando  una foto, todavía es lo que más me gusta. Recordé, que mi tarta estaba en el frigo para después de comer, y como vivo sóla pues no tengo prisa, es más la abriré por el merengue porque por lo demás como que no pega.

- A quién se le ocurre celebrar un San Valentín sin un Valentín? -dije en voz alta, sin darme cuenta y medio quejicosa.

 

Nadie respondió, porque no tengo perro que me ladre, ni canario que me pie, así que seguí leyendo un artículo interesante que no ha cambiado mucho desde que tenía 16, sobre lo que les gusta más a los hombres de una chica, para mi decepción, casi siempre son las mismas respuestas, (hay cosas que no cambian mucho).

El tiempo pasó, salí a mi balcón soleado y coloqué sobre la mesa la sopa y la tarta para comerla. Entonces me acordé que la noche del viernes había salido de fiesta, recordaba con una sonrisa los chicos que se habían acercado, uno incluso bailó conmigo, pero a fin de cuentas nadie que me haga batir los pies rápido de nervios.

Al terminar de comer, me quedé  en el balcón sentada en un cojín, proseguí  leyendo, pues me relaja mucho sentarme en un cojín al sol y leer o tomar un te.

Me quedé medio dormida  y cuando desperté todo permanecía igual, nada se había movido, ni siquiera mi corazón, exactamente como lo dejé, incluidos mis pensamientos.
Cuando estaba a punto de ver la peli del sábado de las cuatro, una lágrima cayó por mi mejilla,me percaté que no estaba bien, y no quería quedarme en casa a recordarte. No, eso no podía ocurrir, - me dije para mi interior-,  así que  cogí el  coche y me planté en una playita cercana a mi casa. Un viento muy fuerte golpeaba, el mar estaba bravo,  rompía contra las rocas y la arena se levantó difuminando el aire,  y una sensación de miedo me asoló.

No sucedió nada -en serio-,  no apareció un chico por la arena a rescatarme, ni nada romántico que contar, pues sin más, no tuve otra  que meterme en el coche y conducir a casa otra vez, ya sin más planes. -¡Y pasó!-, mi ángel se acordó, de mi, sin esperar nada, me llamaste. Eras tú, y siempre- mi compañero y amigo, tan soltero como yo-, me decías que si salíamos a cenar, que conocías un restaurante que era informal y no celebraban el puñetero según tú San Valentín (entonces me acordé de la tarta, y y no dije nada). 

Me despertaste la risa, y te dije que sí.

No hubo champagne, ni rosas, ni regalos, ni amor, pero sí hubo risas, baile, algo depeche mode y  cerveza.

San Amor


Hoy era un día más para mi, no había música que me envolviera, y la situación era como cualquier mañana, así que iba corriendo para hacer la compra. No sabía  que al doblar aquel pico esquina, tropezaría y un señor anciano con un bastón intentaría ayudarme. Aquel señor,  como pudo si podéis imaginar la situación, un tanto irónica ayudarme  a mi una chica que en su contrato dice que es técnico deportiva, pero de cualquier manera, yo creo que, todos necesitamos ayuda del que menos esperamos.

El señor  me inclinaba  su bastón, y yo pues nada levanté por mi misma y le entregué como detalle una estampilla que cogí en una Iglesia de Roma, de una virgencita, pues al menos, así pensé  que me recordaría con cariño.

Tres minutos después... 

 ...al llegar al super había muchísima gente y en la sección de panadería tartitas de "San Valentín", me compré una deseando que  por casualidad recibiría un mensaje divino de algún gentil caballero.  En esos momentos mi imaginación volaba y hasta me compré un perfume por si un ángel me mandaba ese Romeo inesperado que me cantara al estilo Juan Luis Gerra ( te regalo una rosa, la encontré en el camino...) y así esperando que me regalaran un corazón, envuelto en una pequeña ilusión de amor, me bajé de la burra  y pensé...pues eso que  son sueños, y yo tengo que tener los pies en el cielo jajaa, no es así un dicho popular creo recordar, a mi conveniencia.


Continuará...

jueves, 11 de febrero de 2016

Roma siempre para soñar


Si hay un lugar para soñar es sin duda Roma, sumérgete en sus calles entre lo pagano y religioso, mezcla de ruinas y basílicas y un encanto de piazzas y fuentes. Yo me quedé embelesada, la verdad.



 Os recomiendo Italia para desconectar de la tecnología e introducirte en un pasado glorioso y no tan glorioso pero desde luego es para pasar del mundo por unos días y entrar en el mundo del arte y la cultura.

Y sentirte como dice Duncan Dhu un punto más en la gran ciudad porque aunque todo es precioso, hace frío y no quiero que llegue el invierno y estar sin ti.

















domingo, 7 de febrero de 2016

Estudiando el vedutismo




Me queda el último examen del trimestre, voy poco a poco con las asignaturas que me faltan porque por el trabajo es imposible matricularme de todas, pero bueno... poco a poco lenta y segura no queda otra. Os dejo este vídeo bonito que he encontrado estudiando por internet y me viene bien para la asignatura de 3º que estoy estudiando para el jueves se llama: "La imagen de la ciudad", un beso. y para "Yo" y Jose, felices carnavales yo en casita repasando :)

Museo Thyssen