domingo, 22 de mayo de 2016

Sabor a Málaga



Este fin de semana he tenido el placer de visitar Málaga, la hija de una prima de mi madre que vive allí nos invitó. Mi madre está muy malita con su parkinsón y le cuesta viajar así que me he ido yo. Y bueno ya era hora que fuera a visitar la tierra de mi abuelilla de donde viene mi nombre Victoria. Y decir que me he enamorado totalmente. Os la recomiendo de corazón y os dejo lo que más me ha gustado de manera ordenada.
 

1.- Su casco histórico, con sus fachadas, balcones, fuentes etc... mirar que maravilla.





2 .- La Catedral y sus Iglesias. En ellas preciosas Vírgenes como la del Rocío (Novia de Málaga) y por supuesto los Cristos crucificados de Mena tanto de Alonso y su hijo Pedro (muy estudiados jaja). 
Fuí a ver a mi Virgencilla en honor a mi abuelica y nada una velita :).

3.- Me encantó Santa María de los Mártires, la Dolorosa de Mena, La última Cena etc..., y  me llamó mucho la atención sus tronos en museos de cofradías porqu son muy grandes y de un bonito tallaje, madera creo que de caoba algunos y con relieves escultóricos, a mi parecer preciosos


4. -Respecto a la comida el pescadito en general  y en especial para mi gusto (las almejas, gambas, boquerones al limón, espetos) muy ricos.Son my típicos los bares del centro con pósters de corridas de toros y tradiciones andaluzas, y preciosos los chiringuitos de playa, donde se está en la gloria.

Catedral
5.- El puerto con su paseo, lleno de tiendecitas y bares. La playa, conocí la malagueta, y daba gusto mirar hacia el mar, tiene unas preciosas vistas.

  6.-Me encantó el café tomé mucho porque lo ponen muy calentito como me gusta, y en otros lugares no tanto, más bien templaillos, y ya como que no es lo mismo.

7.-Las heladerías, ( había una heladería tradicional que me llevó mi prima en C/ Larios que son muy ricos los helados).

8.-Visita de Alcazaba que no me dio tiempo a entrar dentro pero lo dejo para la siguiente y Teatro Romano.

9.-Sus grafitis en las calles.

10.- Pasear por sus estrechas callejuelas, y el ambiente de gente en las tascas.

11.- El atardecer, la luz tiene un color a mar y cielo que casi se unifican, es precioso.





12.- Los jardines, plantas, naranjos, es especial  el color de los árboles, su aroma en general. Os recomiendo el Museo Picasso y no me ha dado tiempo a ver más, pero me dijo mi prima que la próxima veremos el Pompidour.



 13.- Los barquitos iluminados por la noche, y el atardecer color anaranjado y con toques amarillos.



14.- El callejeo en general, la gente he de confirmar que es muy agradable y no tienes problema al preguntar nada de los menús, es más muchos camareros te cuentan cosas sobre las salsas y comidas típicas y te invitan a vinillos jaja, además el vino moscatel me pasó una cosa, que yo lo tomo por Navidad así como del tiempo para quitar el frío, y un camarero nos invitó a uno frío, frío, y no veas como cambia, está de vicio de bueno :) jajaaja ¡en serio !-muy rico.






 15.- Y para a la chicas debo decir que los chicos malagueños algunos son morenos, guapos y simpáticos así que me he llevado buena sensación de ellos,  muy buenos y con bonita sonrisa.
Bueno pues me faltaran muchas cosillas, pero os he relatado mi experencia. Muchos besitos lectores.





jueves, 19 de mayo de 2016

Continúa así...

Todo empezó por la cajita de caramelos con esas palabras escritas, cuando vivíamos en un mundo ochentero en el que NO había dinero para comprar regalos, en aquella adolescencia en la que no existia el  materialismo, ni cumpleaños multitudinarios de grandes celebraciones. En aquella dulce época que muchos no conocéis tan sólo regalábamos lo que la imaginación te permitía. Pero era valioso porque las emociones brotaban sin explicaciones ( no habia referencias ya que no existía móvil, ni internet, ni los padres hablaban mucho con los hijos). Tú experimentabas sin saber y los regalos inventados eran los hacía que el corazón temblase con más emoción que si fuera un regalo  sacado de una tienda.
La brisa normalmente en las tardes de los trece, permitía que el pelo acariciara mi boca y un poco húmeda por la saliva -tú siempre me besabas-. Empezamos a sentir esas pequeñas electricidades que nos daba al acercarnos las manos. De esta forma comenzamos a sentirnos tan amados que nos daba igual el sexo, incluso otros vicios, porque no bebíamos ni fumábamos sólo nos emocionamos. (Aunque tengo que aclarar que era una década de mucho vicio, de movida y eso...pero la gente sencilla sin pelas como decíamos no aspiraba a las movidas nocturnas, y eso..)

No volvimos, o yo por lo menos en la vida  y a pesar de tanta gente que hemos conocido,pues a eso, a volver a sentir los pelillos como de punta con el roce de la piel y la plenitud intensa en la boca al besarnos.
En mi opinión,vyavnada fue vivido igual que áquel inocente amor.

jueves, 12 de mayo de 2016

¿Quieres venir...?

Fue simplemente aquella mirada la que se deshizo en lágrimas. No podía soportar verle allí delante de ella impasible, sin movimiento tal cual parecía una estatua hierática de tiempos faraónicos.

-¿Por qué no reaccionaba?-se preguntaba expectante algún movimiento-.

 -Mira tú, respodió él, si me acerco corro peligro de besarte.
 
-No, no te iba a besar, tan sólo te miraba-contestó atónita su descaro.

-Tu mirada que habla de cuando íbamos al cole, y es muy parecida a cuando tú me besaste por primera vez en el patio-¿No te acuerdas?-miraba otra vez con cierta arrogancia, del que se cree amado.

-Bueno, sí, tú ya sabes... que te quería como una niña inocente, esperando besos y poco más. (si supiera que ahora a mi edad me conformaría con esos besos)- pensó un poco triste, mientras balbuceaba monosílabos, si, bueno, etc...


Entre aquellas palabras, y miradas volvían a un tiempo que quedaba lejano pero no en su recuerdo.

Recordaban una cajita con unas palabras escritas dentro, era una hojita de block:

"Si tú alguna vez quisieras ver las estrellas conmigo, te llevaría al tejado de casa de mis padres y nos sentaríamos allí con algunas chuches para compartir y creo que te besaría-¿quieres venir conmigo esta noche?-"


-¿Te acuerdas?-dijeron los dos a la vez.

-Sí, aquella cajita.

Continuará...


domingo, 8 de mayo de 2016

Como si fuera el final

Esas personas no me hablaban y llegué a pensar que deliraba, aunque en el fondo sabía que era imposible que ya no era humana y por consiguiente mi vida había terminado, entendí que ésto era lo que el destino me había reservado para la eternidad.

Volví a pensar en tu recuerdo y sentí una profunda tristeza. Me empecé a dar cuenta que no había aprovechado  el tiempo contigo que nos habíamos alejado tanto que no hubo tiempo de más y lo que peor de todo, lo que  me ponía más triste en ese momento era sentir que desde que te perdí yo ya no volví a sentir esa felicidad placentera y cálida. Pues esa dulce sensación de vida plena que me ofrecías con tus pequeños momentos, palabras, besos, caricias, o simplemente tu mirada que era lo más precioso que jamás pude contemplar (ese color marrón terroso con la luz verdoso, que me deslumbró). 

Entonces es cuando logré aceptar que yo me quedé sin vida mucho antes, y que por eso llegar a esta gruta no me supo tanto trauma, porque me daba igual un sitio físico o espiritual, yo ya no sentía tu paz desde hace mucho.

Recordé que la noche antes estaba en casa con la chica que me cuidaba, sóla y triste . Esa madrugada ella llamó a una ambulacia, y todo pasó rápido. Yo sentí un dolor grande en el pecho y luego me noté con tubos en una cama y ya no recordaba nada más. Sí, sí ..recuerdo mi edad, mis 85 años. 

En la gruta había una preciosa laguna y me bañé plácidamente, ahora me sentía muy bien. Encontré en la orilla una caracola que me susurraba al oído una voz lejana de mar, que me parecía que decía: "bienvenida a tu nuevo hogar", (debo estar en el hospital todavía con delirios o visiones- pensé-).

Pero sabía que no, que ya todo había finalizado o empezado, algo. Yo me sentía confusa, rara, pero tranquila. Seguí nadando, y recordaba que de joven me encantaba, en mi juventud había nadado muchísimo, lo cual todo aquello era mi vida, o un premio.

Al salir del agua me encontré mirándome, desnuda y con bonitas curvas, (que pena, recordé mi vida, y  no tener un móvil para hacer una foto, me venía recuerdos constantemente), pero andando...encontré una luz que me llevaba a una salida, era una ciudad que me recordaba mucho. Empecé a pasear y  en una esquina en plan escena final de peli  "Titanic" me diste la mano, (entonces me vino rápido un flash de la última vez que te la había dado, nosotros íbamos en coche por la playa yo sudaba de la emoción, y  fue sin duda uno de los momentos más dulces contigo). Entonces logré comprender que te tenía cerca, que tu mirada ahora era de emoción que por fin nos daríamos caricias para toda la eternidad.

Y entonces lloré de verdad de amor.