lunes, 14 de junio de 2010

Atrapado en tu red




Puñales, que me clavas con tus palabras.
Ahogo, que siento cuando se alejas de mí.
Situaciones entre nosotros, que no puedo controlar.

Impotencia.

Necesito tu aliento. ¿Acáso no ves que yo no puedo sólo?.
Necesito tu esperanza ¿ No te das cuenta que ya no sé que imaginar sin tí?
No puedo, no sé, controlar lo que es inalcanzable.

Desaliento.

Tu amor, tu sensibilidad, compite con mi razocinio.
Sé que estás casada, y tienes hijos, tienes tu vida y familia.
Y lo único que se me ocurre al verte, es suspirarte en la mejilla.

Palabras de consuelo, que encierra mi alma.
Quedan ahí, en mis entrañas, no puedo expresartelas, no debo, no quiero hacerte sufrir.

Calor que enciende mi espíritu, cuando tu rozas tu pelo en mi cara.
Te vas. Haces tu vida, no eres féliz. Lo sé

-¿Y qué puedo hacer yo?.-Pienso, me entristezco. No puedes ser mía.

¿Por qué te incrustas en mis pensamientos, hasta perder la cordura?

Te esperaré, te amaré por siempre. No dejaré que vivas sóla sin poder sentir, todo lo que ahora siento yo, debo mostrartelo, debo entregartelo. Es mi misión en la vida, hacerte enormemente féliz. Porque tú y yo, no nos hemos conocido por casualidad. No te encontré por un capricho del destino.

El sentimiento que se cuece lento y profundo en mi ser, es para compartir una vida juntos. -¿Es qué no lo ves?. No me dejes marchar, no me dejes ir. No me dejes sólo. No sé vivir sin tí.


1 comentario:

Celta dijo...

Cuanto desconsuelo, es triste, pero a veces la vida nos pone a prueba, con amores difíciles.

Espero que todo se solucione de la mejor manera posible entre los protagonistas de tu historia

Un beso, muy intensa tu narración.