viernes, 27 de marzo de 2015

Viajando al pasado.

He ido a ver lo que necesito contemplar porque me siento bien entre la arqueología, es como volver a un tiempo pasado. 

Imagino una sociedad que no te deja realizarte como mujer, donde te esconden y no deja ver la inteligencia, la habilidad y eso me deprime. A pesar de ver esas túnicas tan elegantes, pienso que hubiera sido de mí en aquella época. No sabría lo que es salir a trabajar, ni poder expresarme libremente, y lo más raro del asunto, es que quizás a pesar de todo te terminas acostumbrando, y vivirías para servir a tu marido y cuidar a tus hijos, realizar las tareas de la casa de una manera poco agradecida, y saber que tu opinión no cuenta. Aún así me imagino un marido romano guerrero, y yo esperando a la luz de un portal de una casa de la época, su vuelta sin apenas esperanzas. Creo que aunque sea otra época, es posible que nuestro amor fuera desenfrenado. Y sigo imaginando una vida que no es la mía.

domingo, 22 de marzo de 2015

La fiesta

LLegué a aquella fiesta contigo, era un bonito salón interior donde se abría a  una terraza con lámparas de color blanco que enmarcaban  mesas y sillas se respiraba "chill out" en la decoración, aquello era un estilo muy lineal y simplista, en un marcada tendencia vanguardista.

Rompía el entorno una fuente circular de dos pisos, manaba el agua de arriba hacia abajo, en mármol con azulejos. Se encontraba situada en el centro, como si de cualquier plaza de pueblo se tratara, por lo que causaba un contraste muy diferente. 
Los árbolillos flanqueaban sendas palmeras que contrastaban como si de un desierto se trataba. Entre sus ramas una secuencia de luces pequeñas unidas por unas hileras de cables recogían el espacio en destellos suspendidos de luz. 

Todo era precioso, aquellas fuentecillas en medio de un jardín de piedrecillas entre cactus y arbolillos, tu mirada fijada en  mis ojos, de ver mi cara de asombro. Yo no paraba de sonreir.

¿Quién me lo iba a decir? Tú me estabas invitando a una cena de tu Cofradía de Semana Santa, y yo que no conocía a nadie, y me sentía a tu lado relajada y segura. Mi vestido negro y mi chaquetita dorada hacía juego con la noche, puesto que todo el mundo vestía muy formal de colores clásicos.

La cena se sirvió despacio, saboreando los entretantes y delicias del momento. No era un lugar paradisiaco lejos de mi ciudad, ni un hotel de lujo, pero el entorno estaba cuidadosamente cuidado.

Hubo una charla al terminar la cena, unos agradecimientos a las personas que dirigen la cofradía y sus ayudantes, o algo así creí entender, (cofrades, damas de honor, secretarios, etc...).

Y luego para mi sorpresa un grupo que cantaban y tocaban de maravilla, nos hizo bailar en grupo hasta las cuatro de la mañana.

Me acompañaste a casa, me besaste y quisiste seguir y no parar, y la lluvia empezó a sonar por el cristal, tus abrazos y besos se mezclaron con los míos por la piel, suena a "mal rollo" pero decidí cortar porque no sentía que debía seguir. Estoy cansada de ilusionarme para nada, me duele el corazón de tan sólo pensar que me pueda doler.

Aunque no sepas mucho todavía de mi mundo, sigo pensando que la noche me hizo suspirar, tú me dirás si aún habiendo parado quieres seguir no sólo con besos, también conociéndome y escuchándome y amándome.

sábado, 21 de marzo de 2015

Ya no más



Me dijíste que hiciera lo que hiciera no llegaría a tí, porque mis sentidos son diferentes, y mi manera de pensar es complicada.

 Yo nunca pensé que fueras inalcanzable y me quise arriesgar pero tuvíste razón. Y lo más gracioso de todo este asunto es que al final llegué y no me gustó, tal como me vaticinaste.

 Tú tenías razón, no somos almas unidas, no te buscaré ya nunca jamás porque no me darás felicidad. Pero te quiero y tú a mi tambíén, y no volveremos a vernos. 

Ya nunca jamás.

viernes, 20 de marzo de 2015

domingo, 8 de marzo de 2015

Besos

Rosas olvidadas en el viento
Aire amargo en tu voz
Deseo, cariño y sin sabor

Necesito de tu amor

Olvidos tristes en tu corazón
Anhelos, sonrisa desdibujada
Mar en calma en tu corazón

Escribo, te miro y  no estás
Deseo volverte a besar.

Todo lo que escribo
Todo mi corazón en escritura
Deseo verte, como la pintura
Acompáñame en mi vista al arte
Cena conmigo y bésame
Nos diremos como siempre adiós
Pero por fin, volveré a tener tu sabor.

martes, 3 de marzo de 2015

El silencio

Pareces atrapado por un silencio, puede que sea un silencio que conmueva, o la verdad no es más, que tanto de él hasta asusta.

-¿Dónde estás?-, pregunta simple, poco adornada y sin belleza, pero es así, porque yo no sé donde encontrarte. 

Y el tiempo pasa lento y templado en el Sur. Aún puedo recordar cuando me decías: "eres el torbellino audaz que desarma mi pelo, mi boca y mi cuerpo. El mero momento en que te acercas, hace que mi piel despierte en sensaciones". La verdad es que es demasiado poético para decirlo tú, eso más bien lo digo yo traduciendo tu mirada, tu sonrisa abierta, esa boca grande y llena de amor y humedad que soplaba mis labios haciéndome cosquillas.

-¿Por qué no me dijíste que me querías?-. Yo no puedo creer que volvieras a mi lado, y después del silencio y todo ese polvoriento tiempo que pasó llenándome de polvo hasta desaparecer en la arena.

Y ahora vuelves..... y te miro, eres precioso, no sé cómo has podido vivir sin mí. Yo era tu energía, aquella que te hacía bailar al son de mi piel. No sé cómo pudíste respirar sin mi olor.




Ya no lo sé.