domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Por qué me pides?

No sé,  y el no saber me mortifica, me cambia la cara y ahoga mi corazón.

 Yo es que no sé que sentir cuando tú decides terminar,

 Y yo ahora.... 

-¿qué se supone que debería hacer?- me pregunto mientras intento recordar tu cruda e indiferente expresión al caer tu vista sobre tus infieles manos.

Me pides que vacie en un momento lo vivido en muchos de esos. 

Y que le diga a mi corazón que no salpique vida por tí.

Que mi mente no recuerde y que mis manos se enfríen para siempre.

Me pides tanto..y yo que no puedo, nada de ésto.

No deberías pedir imposibles, no deberías tontear con mis sensaciones, pensamientos, y sentimientos.

No, no deberías porque duele, y aunque desolada sin mediar palabra casi paralizada no te voy a replicar nada, puesto que si no sientes que puedo yo hacer al respecto,-pues nada-,  tal vez...quedarme quieta con lágrimas heladas e irme lejos, tan lejos que no pueda volver a ver una puesta de sol, o el espejo del mar brillar.
 
Pues todo me recordaría a algo que ha sido un cúmulo de superficialidades por una presunción tuya y un dolor mío. 


No vuelvas jamás, porque las personas sin esencias hacen que la vida se vuelva una gran mentira, sin razón, conocimiento, ni amor.