sábado, 27 de febrero de 2010

Se apagó tu luz

Ví el tiempo correr, en tu mente, ya no parecías estar.

Se que has estado viajando, por tu viajes has encontrado nuevos estímulos, nuevas experiencias, sensaciones y olores.¡Lo sé!.

-¿Ya no me conoces?- Soy yo, fuí tu novia....estuve contigo cuando eras tu.

Ya no pareces el mismo, y no ha pasado tanto tiempo- pensé.

Es temprano, hace frío en la calle, me he puesto mi abrigo y he salido de casa. No pensaba encontrarte por la calle, pero te he visto, y hemos hablado.

Estamos juntos hablando muy cerca el uno del otro, tanto es así, que huelo tu perfume, siento hasta tu aliento en mi cara.

Pero no te comprendo cuando hablas, no se quien habla por tí. Y me doy cuenta que has cambiado, que guardas distancias, que tu voz es diferente, ya no es cálida como antes, ahora es dura y fría. Siento como el frío invade mi cuerpo, pero creo que es de verte tan lejano.

El helor se apodera de mí. Lo noto en mis manos, mis dedos parecen paralizados y mi voz tiembla cuando te contesto.

Creo que no te has dado cuenta, tu me hablas con tal indiferencia que roza la superficialidad.

Un abismo entre tu y yo, nunca antes lo había imaginado, y quizás no esté preparada para no poder sentirte.

Tu sigues hablando, y yo tengo que agachar la cabeza, mis ojos se humedecen y pienso que no es porque ya no me quieras, eso ya lo sabía cuando marchaste. Es simplemente porque pensé que siempre tendríamos ese cariño que nos uniría de por vida.

Pero no es asi, casi nunca es así

Se canceló el sentimiento y se llevó todo, te llevó a ti, a una tierra lejana, donde ya más nunca pudiera alcanzarte.

Terminas de hablar, y me miras como desorientado, tampoco sabes muy bien qué más decir. Yo levanto la vista con los ojos secos para que no te des cuenta, y te miro con endereza, aunque me cuesta, el orgullo me ha dicho que debe ser así, debo mantener la dignidad, de pensar que si tu no quieres ese cariño, pues así será.

Ahora mi mirada ya no es triste, ha pasado solamente dos minutos desde que agaché la cabeza y mis ojos se humederieron, pero en ese breve tiempo, mi corazón valeroso ha reaccionado a tu indiferencia y ha comprendido que no merece la pena, que ya da igual.

Asi pues, me limito a sonreirte y decirte la verdad.....-Guillermo, te veo cambiado, te veo entero, pienso que para bien o para mal ya no eres el mismo. No se, si debo alegrarme o no, pero creo que a decirte la verdad, me gustaba más el chico sencillo y dulce que conocí.

- Saray, soy el mismo, pero ahora tengo otros intereses, otras preocupaciones.


Pues, no se de que me hablas, pero si tu eres féliz, que así sea, ya sabes que si vuelves a ser el chico de antes, yo estaré cuando me necesites, ahora como te veo pues no se, si quiero conocer al nuevo Guillermo, no te quiero mentir.-le respondi, intentando no parecer dubitativa.


-Bueno se me hace tarde, que tengas suerte con tu nueva vida-le contesté

Y asi marché con una sensación de vacío nunca antes sentida por mí.

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