lunes, 22 de febrero de 2010

Comienzo de semana

Son las dos de la tarde, estoy en mi mesa, pues como siempre muchos papeles, que tengo que tirar, pero que siempre guardo, no sé qué manía será está, o si tendrá algún tipo de tratamiento especial.

Bueno pues voy a ir finalizando la jornada de hoy, me dice el programa excel, que si quiero guardar los cambios....pues sí cielo como todos los días...qué cosas tiene mi ordenador, no se cansa de hacer las mismas preguntas..eso es que me conoce.

Me giro cojo mi abrigo, desenchufo la batería y guardo el ordenador con la batería y su ratón en mi mustang maletín.

Siempre antes de irme, miro la mesa y la impresora y bueno es como si ojeara todo un poco, en el atril me aseguro que estén los documentos adecuados para el próximo día.

Me despido, aunque en el despacho colindante están en sus cosas y casi ni aprecian si voy o vengo, es un poco la rutina del día a dia, o tal vez sea que no les importo mucho, eso es más probable.

Bajo las escaleras de todos los días, camino un poco y voy a por mi utilitario, allí está mi cochecito siempre fiel esperándome.

Antes de subir veo a Javi( el es mi jefe). -Bueno pues hasta mañana- me dice.

-Hasta mañana, sonrio y me despido.

De camino a casa, veo el solecito que entra por las ventanillas, parece que me calma y me da un poco de sueño, suelo pensar en las tareas que he realizado, me gusta hacer un poco de reflexión, por si se me olvida algo, tengo muy mala cabeza, por cierto.

Después de una comida relámpago, me dispongo más relajada a ir a una piscina municipal. El ambiente es totalmente diferente al de la oficina, allí veo siempre algunos corrillos de monitores y entrenadores hablando y riendo, parece un ambiente mas jovial.

Veo a unos niños, hablando con su monitora, veo que les dicen..seño..¿me pones el gorro?, ¿seño me guardas el reloj?, ¿seño me ducho ya?.

Y observo a una chica morena, con ojos tranquilos y sonrientes, como hace todas esas cosas que les dice los niños, con una enorme paciencia y sonriente..

La monitora se dirige a ellos, con autoridad pero con una sonrisa tierna y les habla despacito y gesticulando mucho para que la entiendan, se la ve cercana a ellos, y los niños la miran con asombro y alegría. Me parece muy tierna la escena y me llama la atención.

Por fín, escojo una calle de abonados y me dispongo a hacer unos largos, variando de estilos para que no sea tan monótono.

Una señora situada en la misma calle que yo, la cual nada más despacio, me dice que si la tengo que adelantarla que no me preocupe, y yo aunque nado rápido, me gusta su apreciación y le digo que no me importa que ya iremos al mismo ritmo. De esta manera parece que nos hacemos compañeras de calle y así es más divertido.

Veo como la señora cruza los brazos al nadar y avanza poco, yo que conozco algo de los estilos, le comento como nadar mejor, la señora sonrie y me lo agradece, yo digo glup...mejor no se ha ofendido, nunca se sabe.

Bueno tras una ducha merecida por el agotado día, al salir veo a unos amigos en la cafetería y me dicen de tomar un café.

Me hubiera quedado, pero quería hablar con un amigo mío, del cual solo disponíamos unos minutos porque se tenía que ir, asi que, otro día me tomaré el café.

Ha sido un día bueno, ahora en casa relajada, haré como muchas personas al llegar a casa, un poco de tele y a dormir que mañana será martes

Un beso lectores

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