jueves, 22 de julio de 2010

Dos amigos




Si un rayo de luz cambiara un momento, y en ese instante nos miráramos de nuevo, como nunca antes habíamos sentido. Si la lluvia, cerrara lo que hasta ahora habíamos creado y diese paso a un comienzo. Si todo lo hablado se lo llevara el viento, y no hubiera ya nada que pensar, nada que decir.

Y estuviéramos así, como en un principio, mirándonos a los ojos, sabiendo como somos, lo que hemos vivido, todo ...y sin embargo nada de eso importara.

Como si de un paréntesis en el tiempo se tratara, y una historia inacabada tomara un nuevo rumbo. En aquel lugar tranquilo, tumbados sobre la hierba de un bosque, sin apenas escuchar el murmullo del viento, sin percatarnos del sonido que está abatiendo las hojas en los árboles, y el único sonido que oiríamos es el de nuestra respiración, el de nuestro soplido al unirnos.

No hablaríamos, solo haríamos pequeños sonidos que emananarían de nuestros labios. Nuestros ojos se encontrarían,se sentirían relajados al contemplar.

Para entonces tú ....

....decides abrazarme por los hombros mirando al cielo, y entrecerrándolos, para escuchar el roce de nuestra piel. Me giro hacia tí, pongo mi mano en tu pecho, noto como se eleva y vuelve a descender cuando inhalas el aire puro del bosque.

Me sonries, tierno, suave, lento......

Me encojo ante tanta paz, esa que me das, esa que necesito.

Parece una historia de amor, pero es posible que...

dos personas se quieran con fuerza, se unan con decisión, y no haya entre ellos ese amor romántico. Simplemente se necesitan, se tienen cariño, se dan tranquilidad.

Son amigos....es por esa única razón por la que, es igual lo que hayan echo cada uno con su vida. No se juzgan, no se enfadan, no son egoistas.

Viven vidas separadas, tienen amigos distintos, amores distintos.

Pero son amigos.....sus abrazos son de cariño, su amor es diferente: no ven mariposas cuando están juntos, incluso aman a otras personas....

Pues....

...Érase una vez, en el tiempo dos personas que se necesitaban, se abrazaban, se comprendían...por eso sobraban las palabras.

Nada importaba, sólo su abrazo.

No hay comentarios: