jueves, 15 de julio de 2010

Amistad

-No te había visto. ¿Estás a mi lado?. ¿Sigues ahí?

-Estoy aquí, cuando hace sol, cuando llueve, y si alguna vez la niebla me impide verte, intento abrir paso con mis manos hasta llegar al fondo de tí.

-Sabía que estabas, bueno no estaba segura, pero esperaba que estuvieras, era un deseo, o tal vez una necesidad poder sentir tu presencia.

-He mirado hacia ti: en el trascurso de mi búsqueda, he podido contemplar, cuando me necesitabas, cuando me seguías. He visto en tí, el consuelo en mis momentos difíciles, y he notado la alegría cuando las risas se esparcían por nuestros sentimientos fáciles, bonitos, sencillos, y ahí estabas tú.

-Yo a veces pensaba que ya no estarías, que la vida te cambiaría, que amarías a otras personas y puede que me olvidaras, he llorado por eso, he sentido un gran miedo, pero mi corazón, me susurraba que eso no podía pasar, que nuestros caminos se pueden dividir, que podemos encontrar el amor en otras amistades, pero que siempre quedarán nuestros momentos, esos que son solo nuestros.

-He sembrado una amistad, poco a poco, me he sentado como el que se toma un café y lee un libro, y he descubierto en ese libro, página trás página, como la protagonista de una novela, me hacías sentir nuevas emociones, he dudado, he pensado, y he creado un libro de tí.


-Yo me he enredado en tus palabras, te he escuchado, te he amado, me he dejado llevar por tí, te he creído, te he perdonado..y he sentido palabra por palabra, mirada por mirada, gesto por gesto.

-Aquí, estoy: en mi mundo, con mi gente y tu tienes un hueco en mi corazón

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una sola amistad sincera y real a lo largo de una vida puede hacer que esa vida merezca realmente la pena. Muy bueno Vick! Nacho