lunes, 25 de enero de 2010

Una historia dificilmente contada- Cap, I

Un ruido estrepitoso entra por el hueco de la ventana de la cocina.Sonia está en el pasillo, cuando cierra sus ojos ante el susto y el viento, parecía un susurro que silbaba entrando por el tragaluz de su cocina.

-¿Qué ocurre mamá?.- Abdul se acerca a su madre.

-Abdul es un niño árabe adoptado por Sonia, cuando su matrimonio flaqueaba entre el silencio y la soledad,no le quedó más oportunidad que separarse de su marido.

-Ella había sido valiente y tomó la decisión de seguir con la adopción, salvo al mal sabor de boca que deja una separación. ELla así lo decidió.

Sonia cogió en brazos a su niño tan morenito y de grandes ojos negros con un brillo especial y lo llevó a su habitación. Acto seguido, fué a la cocina, estaba asustanda, le faltaba el aliento en la respiración, su boca estaba seca y se sentía aturdida por el ruido, era desconcertante.

Entró a la cocina, efectivamente la ventana se había entornado, era una ventana de madera con un cierre antiguo. Le pareció extraño aquello, nunca solía abrirse, miró todas las habitaciones pero no encontró nada diferente.

Se hizo una tila, y decidió contarle un cuento a Abdul para que se durmiera. El niño escuchaba el cuento con carita de ternura y un poquito asustando, pero el confiaba en su madre, era la única persona del mundo que le había dado un amor incondicional, y el a sus cinco años eso lo sabía, el perfectamente comprendía el amor de su madre.

Ella terminó el cuento y tenía ganas de llorar, pero ante su hijo había sonreido y le había dado muchos besos y mimos oorque para ella su hijo era su vida entera y no quería que el notara su soledad.
Era duro pensaba, ante su hijo tenía que parecer una madre tranquila y féliz, pero la realidad es que se sentía muy sola y triste por el abandono de su marido.
Así Sonia se dispuso a ir a su vacío dormitorio, tan solitario como su corazón y allí tumbada se quedó medio acostada con su bata, ni se acordó de que la llevaba puesta.
De esta manera tan despreocupada enntre suspiros y sollozos se durmió.

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