lunes, 11 de enero de 2010

Nuestros comportamientos

Era una tarde fría de Enero y ella entraba a su nuevo trabajo, en realidad no era para nada nuevo, era el que había desempeñado en muchos años, pero si era una nueva instalación, y unos compañeros que no veía de hace tiempo, ella entró con esperanza de que hubieran algunas caras conocidas, y en la cafetería estaban sus compañeros, y todo parecía un ambiente agradable, charlaban del trabajo y cosas rutinarias, ella escuchaba para ponerse al día y tenía esa mirada de novedad que a veces le hacía innovar su comportamiento, llegó la hora de trabajar y allí entró a un vestuario y observó paciente, se puso su bañador aquel bañador que le recordaba al verano y una camiseta y un patalón cortito y salió, unos minutos de cortesía y aparecieron unos niños de un cole, venían agitados y alegres por la actividad porque para ellos era una novedad, salir del patio del cole y llegar a una piscina siempre crea nerviosismo, ella los miró como quisiendo saber que pensaban y una niña se acercó y le dijo; hola seño de la otra piscina, a ella le hizo mucha gracia pensar que la habían reconocido, entre medio risas con los compañeros y ellos parecían también alegres de volverse a encontrar, recordaron los momentos de verano y existia esa mirada alegre entre ellos, todo iba genial, pensó ella comenzaron la prueba de los niños y al acabar ya tenía su grupito de niños, les dijo el nombre e hizo que lo gritaran para que se acordaran que ella iba a ser su seño y les indicó que el próximo día la buscaran, y los niños asintieron que sí, hay que hacerse respetar pensó ella, bueno luego aprovechó para nadar un rato, observó a la gente, le hizo gracia ver a las chicas y chicos dar clases, algunos muy jóvenes y recordó como empezó ella, también habían unos chicos de un club nadando, lo hacían estupendamente y con intensidad, y los miró un rato medio embobada, recordó cuando ella empezó, y le parecía tan lejano, se acordaba de su falta de seguridad, y de los errores que cometía que enormes le parecían en aquella época, la primera vez que entró tenía esa sensación de perdida de no saber que iba a pasar y ahora todos aquellas sensaciones parecían disolverse como gotas de agua en su recuerdo. Ella terminó de nadar y disfrutó de volver a estar ahí, de que no fuese un recuerdo y de volver a la carga con más seguridad, con más respeto y como una veterana.

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