viernes, 6 de agosto de 2010

Un paseo lejano

La imagen de una nueva luz, es sin duda la imagen de una nueva sensación.
Veo tu video que me has mandado, estás por Londres; en Trafalgar Square, sales con tus amigos.
Veo luz en tu rostro, chispazos de felicidad.
Me dices que estás deseando venir y contarme tantas cosas.....
¡Cuántas alegría, risas, abrazos, y veo que eres féliz!.

Dices que me recuerdas, que me echas de menos.
Dices que a pesar de mi personalidad, agitada y nerviosa. No sabes cómo te doy tanta paz.

Cuando he visto tu video, me ha dado mucha risa, y cariño, me ha echo ilusión.
A la vez nostalgia, y tristeza porque yo también quiero compartir momentos felices.


Veía el cielo, estaba con un color oscuro azulado, encapotado por unas nubes. Aunque era de día, yo hubiera imaginado que más bien iba cayendo la tarde. En las calles se presentaba bullicio, se apreciaban turistas... En el restaurante tu pizza parecía diferente, todo se veía distinto, tu cara era más pálida, pero tenías un gran aspecto. Estabas interesante.

Se oía una voz lejana, y tu sonrisa me hace sentir, que estás disfrutando, me dices que vas a muchas fiestas, y que tenías ganas de pasar unos días así. Pero no encuentras sentirte tan bien, como en tu ciudad, con tus amigos, y que después de pasar noches de fiesta, necesitas volver a casa.

Ahora dices, que te apetecería hacer otro tipo de viaje, con alguien que puedas disfrutar de verdad: de paseos, reuniones, pasar el tiempo charlando y riendo.


Y dices:

- Quiero un paseo que no sea interrumpido por nada, que al mirar la hora me encuentre perdido porque me da igual el tiempo.

¡No se acabará la noche junto la persona amada!

¡No se terminará el día!

¡No encontraré el límite de tiempo!. -Porque no lo busco.


Y te digo:

Creo que ya se que estás buscando.



Camino lenta, por senderos del destino, sigo el rumbo inacabado de una esperanza. Mi intuición me dice que no es el momento de pensar, que por mucho recapacitar no vendrá la felicidad a mí. Debo dejarme llevar, leer en los ojos de quién me quiere, y en su corazón, y descifrar sus recovecos más profundos. Y sí encuentro, lo que sueño en su amor...entoces, precipitarme sin dudar y acariciar cada momento como si fuera el único, inacabable, y profundo. Saborear un instante, que deje paso a...

un paseo lejano.....Ahora hablaré yo:

-No importa qué país, nación. ¡Importas tú!



2 comentarios:

Extra dijo...

La felicidad nos alcanza, con gracia ya sea en Londres, Nueva York o Denia, para ser feliz hace falta poco, ser querido o amado, saber vivir y disfrutar del día a día, que nos brinda el lujo de estar vivitos y coleando.

En Londres se puede ver la mezcla intercultural que el mundo reclama, ciudad majestuosa y monumental, se nota y se vive, ese gran pasado de una gran metropoli, que fue.

Un besazo guapa.

viktoria dijo...

Hola Extra...gracias por tu comentario, es cierto, a mi me encantó Londres y volveré seguro. Este año me toca Bruselas, he estado varios años pensando en Brujas como escapada...y ya ha llegado elmomento. Al igual que Escocia, otra asignatura pendiente...(menos mal que lo has leido corregido, había puesto recodecos :( en vez de recovecos ....un fallo de publicar sin leer..prisas..y desastre que soy ...jajjjajaja.....nada sigue leyéndome, me hace ilusión, de verdad..un beso :)