jueves, 19 de agosto de 2010

La Cafetería.



En aquella pequeña cafetería, mirando a través de los cristales, se encontraba Aroha....



Segundos antes, Danel había salido por la puerta. En otra ocasión, Aroha hubiera ido con él. Pero ese día no, ya no; todo marcaba el fin.


Ella tamborileaba los dedos sobre la mesa, pensando, mirando un punto fijo y perdido de aquel lugar indescifrable para ella. Sin ningún significado. Lloraba..

Lo más curioso es que recordaba la primera vez que había entrado con él. Danel y ella se jugaron ser amigos para siempre.Qué emocionante le pareció a Aroha, pues "el niño de sus ojos", le estaba contado como había cortado con su novia, y que ahora ya sería su "ex-novia".

Aroha, permanecía pendiente escuchado cada palabra que salía de la boca de Danel, como una esperanza para ella, y sintió el placer de consolarle, de enjugarse las lágrimas de Danel en sus mejillas,(de esto ya hace tres años. ¿Cómo iba a pensar que todo iba a ser un sufrimiento, o un gran calvario?).

Danel no estaba enamorado de Aroha, nunca lo estuvo; en cierto modo, la veía una chica simpática y graciosa, lo que el tampoco se daba cuenta, es que con el tiempo, Aroha se había convertido en alguien que necesitaba, era una especie de pilar de su vida: su amiga, su consuelo, su conciencia, sus consejos......era Ella.


Aroha siempre estuvo enamorada de Danel, pero lo que hizo un pesar en su vida, era aquella cafetería, y lo que hablaban en ella.

Tenían la costumbre de quedar los jueves, ellos vivían lejos, pero los jueves ella iba a dar clases de idiomas, y Danel trabajaba cerca. Pasaron tres años, quedando en la misma cafetería los jueves para hablar de ellos.

Danel salía de trabajar de una emisora de radio local (era más bien un pequeño hobbie, que un trabajo), y Aroha de la Escuela Oficial de Idiomas, y así pasaban un par de horas tomando habitualmente una especie de merienda-cena.

En un principio, su amistad era algo simpático y alegre. Cuando Danel estaba "libre" y sin novia. Ella embargó una gran esperanza, estaba loquita de remate por él. Hubiera echo lo que fuese: ser su novia, amante o amiga; qué mas dá, lo necesitaba a su lado, y con eso ya flotaba como sin gravedad se tratase. Le amaba....tantísimo que a veces lloraba al pensar en él.


Danel lo notaba, estaba latente el sentimiento, tan sólo había que mirarla al hablar con él: ojos llorosos entre alegría y nostalgia, sonrisa cercana, movimientos nerviosos y continuos, un sin fín y un largo etc..... Mucho amor desprendía, y eso empapaba su espacio.


Pero ella sufría, no se lo decía, no quería parecer absurda.Y mientras tanto..., Danel no fué delicado con ella, se aprovechó del sentimiento de Aroha(no pensó en el daño que sus palabras le podían hacer), y tristemente empezaron a venir las tardes, en las cuales, el le contaba sus amores con otras chicas.

Al principio, ella escuchaba como si no sintiera nada por él, como si él no le importara en sentido amoroso. Le aconsejaba, le escuchaba....

Pero no podía más, su corazón latía ya fuera del pecho, se empezó a dar cuenta, que le afectaba, que lloraba, que sufría.¡Se ahogaba, ante sus palabras!.


Aquella tarde, al pensar en su sufrimiento, engañó a Danel. Quedaron a la misma hora de todos los jueves, en la cafetería. No podía decirle que estaba enamorada, porque si él no se había dado cuenta (cosa que estaba segura de que sí). Tan solo quedaba el desconsuelo de que...¡ Sí se había dado cuenta!.¿Cómo no podía ver lo que era tan palpable?, y aún así.....decía estar con otras mujeres, y no con ella.

Así que, no quiso darle la satisfacción de decirle que era lo más importante para ella, y que hubiera dado todo por él. Ya era demasiado tarde; ya no tenía lugar decir nada. No, ya no era el momento, su dolor fraguaba en su pecho y la punzada de la última aventura de Danel, con una pelirroja extranjera, comentándole que era un"ser libre" para todas, era más que suficiciente para Aroha. Ya no había salida con él, tenía que escapar.


Sin más remedio, y muy a su pesar, tuvo que dar, el paso más doloroso para ella. ¡Apartarse de él, para siempre!.
Le dijo a Danel que se iba a trabajar lejos de la ciudad, que la cafetería había sido un sitio especial para ellos, pero que ya no volvería nunca más, que no la esperase, que no estaría.

Danel se quedó sin habla. ¿Que sería de su vida, sin ella?. No podía irse. Entonces Aroha por primera vez lloró ante él. Y Danel comprendió todo.

La besó, un cálido beso en los labios, el primer beso y el último. No dijo nada,tan sólo se quedó breves instantes mirándola, con mucha vergüenza, por no haberla sabido valorar antes,(pero ahora, todo lo que dijera ante ella, sonaría falso, aunque en su mirada, dió el destello de verdad, si la amaba...quizás de otra manera....pero si la amaba).

Era el momento, no debía prolongarse más, salió por la puerta.

Y allí quedó ella.



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