martes, 28 de junio de 2016

Entre pensamientos

A veces me siento sin fuerzas, el día parece pesado y mis ojos cansados. La rutina me quema, el no sentir que el esfuerzo merece la pena. Todo parece una cadena sucesiva que no nunca llegará a ningún sitio. 


Noto mi corazón hundido entre esa monotonía, entre avatares,  discursiones, el día trascurre e incluso noto que no me siento con alegría. Mi humor se desvanece  como si la fiebre me inundara y me liquidara. No sé el porqué de mi tristeza, entiendo que salgo, me divierto, pero no noto que consiga realizar mis sueños. A veces me siento mal conmigo mismo porque debería estar agradecida con lo que tengo pero no me siento así. Parece un estancamiento, que no me conduce a protagonizar mi vida, es como si todo sucediera de pasada,  y no se implantara para fundar una base sólida. Y me parece una peli de escenas rápidas sin saber que va a pasar en la siguiente escena.

 Esa rutina que no dice nada y pasa rápida es contradictoria, por un lado es lo mismo de siempre, por otro no siento una base, quizás es la falta de un bebé. A veces pienso que las personas que tienen hijos son lo más felices por mucho que se quejen, porque su vida es por amor, y ya no tienen vida, viven para sus hijos, y eso es más feliz que estar sólo sin saber que puede pasar.... Otros personas, no pensaran como yo, yo no lo sé. Pero creo que cuando cuidas a una personita eres especial y tu vida cambia y todo es más consistente. Para mi..que se crea hay una especie de halo de felicidad que se nota en los ojos.


3 comentarios:

Jose dijo...

Te recomiendo "Conjeturas" para esas dudas que tienes.

Lo leiste en su día pero lo que no se me ocurrió responderte es que a lo mejor el sentido de nuestra existencia es una mezcla de algunas cosas que puse ahí. De todas formas hay otra interpretación porque le daba la vuelta a la frase y decía que el sentido de la felicidad es buscar la vida.

Puede que esa sea la clave, buscar la vida. La tuya propia o la ajena, ver que algo está vivo o darnos cuenta de ello. Estamos viviendo pero muchas veces estamos sumidos en tanta confusión que no nos damos cuenta de que vivimos, parece que esa vida no es tuya. Es posible que los hijos nos recuerden que estamos vivos, vivos para y por ellos.

Tal y como está el mundo hay que ser muy valiente o tener muchas comodidades para traer críos. Aunque bueno, esto es porque estoy un poco pesimista estos días.

Besos ;)

Vick-al dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vick-al dijo...

El sentido de la vida es la vida en sí. Me gusta cuando la reviertes y dices que el sentido de la felicidad está pues eso en buscar nuestra vida, es interesante pensarlo así.Sí, es eso que a veces no me reconozco o las situaciones parece que no es lo que mi esquema mental tenía previsto para mi felicidad. Lo de tener hijos es un misterio porque aunque quieras tienes que encontrar quien los quiera contigo, y dar ese paso. No estés pesimista, yo estaba también porque se me vino todo abajo, el exámen que no aprobé, situaciones del trabajo que no entiendo como una especie de competitibidad absurda que no deja que la gente sean compañeros y bueno no sé, pensé que tonto es todo, o que gente más poco profunda, y eso me deprimió, aguantar escenas de mi vida que no quiero y tener que decir no tengo más remedio porque esa gente convive conmigo y no puedo evitar que otros sean de una manera diferente a mi, en fin muchas cosas.

Muchos besos, gracias por tus letras