domingo, 12 de junio de 2016

Su óleo




Ella no era una gran pintora, pero se había enamorado y ahora llevaba su lienzo en una de sus manos y pinturas en una bolsa, y al cruzar la calle le encontró de golpe. Él, erá el chico que le gustaba.

 Estaba preparada para colorear su vida en su propio lienzo.
 
Era la oportunidad  de intentar un bonito retrato. No lo pensó, le dijo de llevarle a un a cualquier sitio que la inspirase como un parque,  y entre pinos, colocó el lienzo  se sentó apoyándolo en un árbol, sacó sus acrílicos, un pincel, un trapo y un botellín de agua, (le serviría para mojar el pincel)

Y, empezó....

Estaba nerviosa, pues para ella sería su "gran obra maestra o el concetto de su vida" así que, le miró fijamente, respiró para que no le temblara el pulso, sonrió con picardía y comenzó con una seguridad pasmosa que no imaginaba. Mientras tanto, él se colocaba en el césped cómodo para posar. Estaba algo confuso pero lo resolvió con una sonrisa irónica de esas de buff..¿estás segura?,- sin tan poco soy gran cosa-pensaba mientras reía (cómo si todo fuera de broma o no estuviera pasando de verdad).

Ella pensaba que al revés era muy serio, era la "gran cosa de su vida". Violeta, era una chica romántica, muy activa y le amaba en silencio, (bueno..en realidad, él si que lo sabía, porque se lo había repetido muchas veces, pero nadie más).

Manuel, tenía un cuerpo muy bonito, fino pero marcado y una pose natural. Dibujó su contorno, su tez cálida y rosada y por fin su sonrisa, y el brillo de sus ojos.

Entoncés pensó que había pintado su esencia, su alma sincera y el amor que llevaba en su corazón, por eso le salió tan expresivo.

Ella le observaba, mientras marcaba el dibujo de su cara, era un chico muy guapo, porque mostraba una dulzura especial, así que buscó bien entre su paleta cromática, para la tez, mezcló algunos tonos con blanco, otros con rojo y el rosa de sus mejillas parecía vibrar de luz.

Nunca dejó de mirar sus ojitos, su iris mostraba tonos entre marrones y verdosos según le daba la luz, eso le costó más a Violeta, que era una chica jovial y vestía entre hippy y perroflauta, jaja, no era una diva, más bien era  una chica enamorada y creativa y ahí dejó...la gran obra de su vida y el amor de su retrato.


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