miércoles, 26 de agosto de 2015

Un final feliz

 Camino de frente y pensando en amaneceres, pero hoy es diferente porque estoy preocupada se ha terminado lo nuestro, tú me dijiste que irte y te fuíste.

 En parte me alegro, nunca nos llevamos bien, pero nuestro matrimonio fue así un ir y venir de acontencimientos que no nos dejaron mucho tiempo para nosotros.
 Cuando nació Olga tuve mucha ilusión pues era muy joven y tú parecías tan féliz que...nunca pensé que la magia acabaría, pero cuando nació Miguel ya no fue lo mismo,- no por el niño fue más bien por mi-. 

 

Dejaste de mirarme como antes, y no creo que fuera ni por la familia, ni por nosotros incluso. Yo creo que lo que ocurrió basicamente y tristemente fue que termino el amor, y se convirtió entre una especie de rutina mezclada de cariño que ya no iba hacia el desenfreno ya más.

No había pasión, ni complicidad, ni enamoramiento, no quedaba nada de nosotros que me diera a sentir una  sensualidad sexual, o invitando a algún tipo de atracción.

Todo había muerto con el paso de los años.

Ahora ya no te estoy contigo, eso me rejuvenece porque ya no tengo que pensar  lo que debo hacer para gustarte como mujer, ni en que momento dejaste de amarme y callaste para seguir haciéndome el amor. Pero yo lo noté aunque pensé ...será el cansancio, será que hoy no estoy guapa, no sé mil excusas para no ver que no me amabas.

En parte mi preocupación es por tanto tiempo perdido, tan  poco vivido, qué infelices llegamos a ser y no decíamos nada.

Ahora prefiero hablar y tú también, creo que ahora es cuando de verdad nos vemos como somos y nos respetamos siempre.


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