sábado, 17 de marzo de 2012

El cielo


Y por aquellas nubes que revolotean en el cielo contoneándose, como una bailarina mulata en Brasil, apareció el cielo despejado.

Me senté en una roca, no tenía mucho más que hacer que mirar el cielo. A veces nos parece como un momento de decir; pues mira, oye estaba aburrido y me puse a mirar al cielo.

Sí, fue por eso, pero la verdad es que me gustó, últimamente me paso el día con luz artificial trabajando.

Y bueno, empecé a soñar en sus ojos, se parecía a aquella nube. Su forma y su contorno, pues eran unos ojos grandes, que se abrían cuando yo los miraba, y mirando el cielo que poco a poco parecía despejarse, en ese bonito azul, imaginé que tú volabas por él.

-El niño de mis sueños, la ilusión de mi vida-. Todo parecía como si flotaras por mi cielo, aquel cielo, el cual, yo había mirado por aburrimiento y que ahora pues de forma placentera me estaba haciendo soñar con tu encuentro.

Siempre pienso en tu encuentro pase el tiempo que pase, y lo que ocurra en mi vida, aunque suelo hacerlo desde el despacho con una luz menos grata.


Ahora soñaba, volaba e imaginaba con él, -¡¡¡ven, baja!!!- estoy aquí, ¿ahora me ves?


4 comentarios:

Jose dijo...

Ains, qué sentimental te has puesto...

Tenemos una inercia de escribir añoranzas llenas de melancolía. Esta claro que los recuerdos juegan en nosotros un papel fundamental.

Pero hay que saber usarlos con sabiduría, que a saber qué significa eso, jajaja.

Besitos ;)

Vick-al dijo...

Ja,ja, me gusta soñar, en cualquier parte y a cualquier hora, y aprovecha algún minutillo del día para salir aunque sea al balcón y soñar un poquito :), besitos.

Yo dijo...

Pues yo te dejo una canción que me encanta y que, curiosamente, se llama como tu post :D

Vick-al dijo...

Gracias :) voy a ponerla :) besitos.