martes, 9 de agosto de 2011

Una vecina extraña.

Andaba desnuda por su cuarto en busca de su ropa interior, había entrado al cuarto y recordaba a su extraña vecina, una mujer de avanzada edad, con un aire de alocamiento y algo maniática, ella pensaba que era la edad, pero tenía aquella mujer algo peculiar, -en parte la asustaba-. Parecía que seguía sus pasos y la controlaba de una manera que daba miedo, no era la típica persona cotilla que controla a los vecinos en general, había algo en su cara, en su forma de mirar, que le entraba pavor.

Cerró la ventana, y corrió las cortinas, de esta forma no se sentía intimadada.

Carlos iba a llegar de un momento a otro y le iba a preparar la cena.

Corrió a ponerse a un vestido muy sexy que le marcaba muy bien la silueta. El timbre sonaba, mierda..se me ha caído el brillo de labios y rueda por el baño.

Elena abre la puerta, un tanto mosqueada consigo misma (no estaba del todo arreglada para Carlos)

Hola Carlos, -mira Elena disimulando su agravio.

Hola, cielo, oye...¿quién es tu vecina?, se me ha quedado mirando con un aire algo desagradable, buff se me ponen los pelos de punta con esta mujer.

Ay sí, lo siento amor, es una mujer muy extraña, a mi me pone mal cuerpo y de forma literal te lo digo.

-Bueno, bueno, olvidemos a ese vejestorio y hagamos la cena, traigo de todo-dijo Carlos sonriendo y olvidando el incidente.

-Ahh, sí, estoy deseando, pero cielo, te importa mientras dejas las cosas, es que me has pillado a medio arreglar.

-¿Lo dices en serio?, no me lo puedo creer, si estás estupenda, ja, ja anda vente conmigo preciosa, olvida esos potingues que no te hacen más bella de lo que eres, y empieza a besarme ya..que lo necesito.

-iQué buena idea! um...con lo que me gustan tus labios, no me tientes que ni cenamos jaja....


Así , pasaron una noche especial de enamorados, pero su vecina desde la otra casa, no podía evitar oir la felicidad que soplaba por las puertas, la envídia la corroía, su vida había sido muy desgraciada, quedó viuda de un hombre que le dió mala vida, y nunca la amó.

Pero no importaban sus celos, el amor que había en aquel apartamento rompío con sentimientos tan miserables, que ni su manera mala de mirar, ni su manera de asustar, impidió que esa pareja fuera feliz.







15 comentarios:

Jose dijo...

En cierto modo, creo que es inevitable. Cuando la tristeza se estanca en tu vida, se te agria el carácter sin que te des cuenta. Se te queda una mirada un tanto huraña y displicente.

La cuestión no está en que la tristeza de uno embargue a los demás. Es al revés, lo que se debe contagiar es la alegría, no la tristeza. Estar triste no es malo, ojo. Pero en su justa medida, lo suficiente para arrancar de nuevo.

De todas formas es interesante la posibilidad que planteas. Que la vecina fuese un poco aguafiestas. Pero, cuando hay sentimientos fuertes de por medio, es muy complicado que la acción de un tercero pueda influenciar.

Besitos, Vick ^^

Vick-al dijo...

Yo no comprendo a esas personas, porque todos tenemos penas, pero buscamos en los demás la alegría, nunca entenderé la envídia porque hace mucho daño, y pienso ¿por qué te pueden envidiar?, porque mira, todos en esta vida, pasamos por momentos buenos y otros difíciles, yo pienso que todos, asi que hay que tener nunca envidía. Aunque a veces pienso que los que han vivido en otra época y no han disfrutado tienen envídia de esta generación que tenemos más libertad, jaja:)

Yo tenía una monja que cuando venía un amigo a recogerme al cole en bachiller, luego me ridiculizaba en clase diciendo que sí iba con el chico y eso. lo pasé muy mal porque yo era muy muy tímida, para que veas...

Yo dijo...

Aarrgghhh ¡me ha dado error y me ha borrado todo el comentarioooo! ¿será...?

Te decía que me había gustado mucho el texto.

Que me partía con lo de la monja. Que qué más le daría a ella y que qué clase de interés tendría eso para la clase.

Decía también que yo estudié en un cole público y mixto pero que, en cambio, el bachiller lo hice en uno de monjas y que fue un salto para atrás.

Recuerdo un día de griterío colectivo en los pasillos y me asomé a ver qué pasaba. Y lo que pasaba es que un chico se había asomado (ojo que ni siquiera había entrado) al patio. Y me quedé mirándolas con cara de poker pensando: ¿Pero estas tías son todas gilipollas o qué? ¿no han visto nunca a un niño? Llegan a tener a uno en la clase y se mueren...

Al rato salió la madre Lourdes y cerró la puerta del patio a cal y canto. Que asi era como solía estar... Para que ni pudieramos salir ni ellos pudieran entrar...

Sólo había un día en el que se permitía el paso de UN chico del cole de Jose. El día de San Valentín dejaban entrar a un chico del Liceo que venía disfrazado de cupido a entregar rosas rojas a las niñas cuyos novios estudiaban allí. Y eso me daba coraje también. Porque si una tenía su novio en el bahía o en el isla o en donde fuera, se quedaba sin rosa, porque a ellos no les dejaban pasar... Parecía como que las niñas de las monjas tenían que salir única y exclusivamente con los niños del Liceo... Y eso me resultaba tan... no sé cómo llamarlo... ¿clasista?

En fin, que nunca entenderé tanta pamplina. Sólo sirven pa crear situaciones irreales y absurdas. Después llegas a la facultad y te encuentras que todo el mundo entra y sale sin "vigilancia" y que se te puede dirigir cualquiera sin que haya una monja "espantando" al que sea que ose dirigirte la palabra... Monjas...

Bueno, te dejo una canción que me encanta y me pone de buen humor que me ha recordado tu texto. Eso es lo que quiero yo. Un capitan crush que me haga volar lejos de todos y con el que nada tenga sentido salvo para nosotros. Con el que disfrute haciendo tonterías, sintiendo que me sobra el mundo :D

Vick-al dijo...

Pues te explico. es horrible como dices, resulta que cuando no me sabía la lección, siempre estaba el típico comentario desagradable; de claro, como ayer ibas con un muchacho, eh???

Imagínate yo toda roja, horrible, pues para mí fue un salto para atrás también, por su manera obsoleta de enseñar, con el inglés se notaba un huevo y parte del otro, de verdad...es espantooo.


Y sé lo que dices de los chicos, una vez me quedé muerta...¡un profe de baloncesto ohhhhhhhhhhhhh!!!! jajajaja, sí es así, algo subrrealista jaja.

Por eso yo me iba con mi Pedro, ea:) jaja

Vick-al dijo...

Además lo más gracioso es que venía a esperarme a mí, y mis amigas bajaban antes que yo para hablar con él y estaban dos medio enamoraaass de él y eran mis mejores amigas, fíjate fíate de chicas de colegio privado

Jose dijo...

Tan mala es la envidia como el querer que te envidien. Porque hay mucha gente que actúa así, sólo le importan las apariencias y es algo que me parece un poco patético. Que nadie es perfecto y no soy muy amigo de las apariencias. Primero porque ya me ha pasado que he conocido gente en un principio no me daba buena impresión y me equivocaba. Y luego, porque sé lo que es que la gente te prejuzgue sin conocerte lo más mínimo, así que... Además que casi siempre intentamos aparentar lo que no somos a través de cosas superficiales. Yo prefiero no esconderme, si tengo confianza, claro. Porque soy muy prudente y primero observo y si me siento cómodo pues me suelto un poquillo. ¿Para qué me voy a poner una careta? Prefiero ir a cara descubierta, aunque me lleve algún que otro bofetón inesperado, jajaja.

Buah, San Valentín y los clavelitos... A mí San Valentín ya de por sí me parece una cursilada y una horterada brutal. Pero es que verte a un tío con un pañal puesto y un arco con flechas con corazoncitos, repartiendo flores. Me mataba, era algo que podía conmigo (seré algo raro, pero yo entiendo el romanticismo de otra manera). A mí es que las celebraciones comerciales no me gustan, perdono las navidades por la ilusión que me hacía de pequeño, pero ya casi ni eso...

Bueno, me he desviado del tema completamente. La cuestión de ese tipo de situaciones es la de no tratar las cosas de forma natural y entonces se le da una importancia que no tiene. Y cuanto más se quiere controlar algo, más importancia se le da y más nos atrae. Por eso hay que aprender a diferenciar.

Hala, vaya tocho...

Besitos ^^

Vick-al dijo...

Yo no entiendo, pero es cierto que cuando estás en un colegio que solo ves chicas, y profesoras y monjas, se crea algo anormal, porque es bueno que los niños y las niñas se vean, se rian, se peleen, se tiren del pelo, en fin, el tonteo de la adolescencia, en cambio si metes en un cole sólo chicas, pues creas una situación fuera de lo normal, por eso cuando veíamos un chico, lo veíamos como si fuera un adonis, y algo fuera de serie, cosa anormal, pero era así jajaa

Besitoss

Vick-al dijo...

ains... sólo chicas, perdón....las prisas del directo jaja

Vick-al dijo...

Pues respecto a las apariencias eso se nota, yo tenía una amiga, que no había estudiado mucho pero bueno...no pasa nada, pero esta chica lo basaba todo en el dinero, que si un descapotable, qus si lo mucho que viajaba, y pensé que podría ser una persona interesante, hasta que un día me dijo que estuvo en Paris y no vió el Louvre, y pensé jiji esta chica, son apareciencias sólamente jiji

Besitos ^^

Jose dijo...

Tampoco pretendo demonizar al que le gusta aparentar o quiere que le envidien. Lo que tengo claro es que es una actitud que no comparto para nada, aún así lo respeto para el que lo vea así. Cada uno tiene sus prioridades. Dicen que hay que separar lo importante del resto y además hay que separar lo esencial de lo importante (cada vez nos quedamos con menos cosas, porque no todo tiene la misma prioridad para cada uno). Para mí esto es algo esencial, porque pienso que hay cosas más importante que lo físico y lo material (incluso lo intelectual, que hay gente que se las da de sabiondo y aunque lo sea, pienso que se debe tomar una actitud algo más humilde). No entiendo ese interés por aparentar y por intentar ser mejores que los demás. Ahí es cuando se cae en el error y se crea la uniformidad en el pensamiento (todo el mundo pensando lo mismo)...

Me acabas de dar una idea para un texto, jajaja. Gracias.

Besitos ^^

Vick-al dijo...

Yo siempre he pensado que la inteligencia está en la humildad, cuanto más humilde eres más inteligente, siempre lo he pensado de esta forma,y coincide, porque las personas más inteligentes que conozco son las más humildes, y eso me gusta.(no miro a nadie fiiii, fiuuu)


Besitos, pues espero leer pronto tu texto. besitos^^

Jose dijo...

Hoy os habéis puesto de acuerdo tú y Yo para decirme que soy inteligente... si es que...

La inteligencia está en las cosas que no se ven. Parece una tontería, pero está en los pequeños gestos que pasan desapercibidos, no en las grandes cosas. La inteligencia no está en el arte de enlazar palabras sino en saber escuchar qué es lo que dicen.

Qué bien me ha quedao eso último, jajaja. Me voy a poner a escribir que me noto inspirao, jajaja.

Besitos ^^

Vick-al dijo...

Ja, ja pues sí, me has dejado simplemente embelesada, anda escribe, aunque si no da igual yo sigo leyendo relatos en el tiempo jaja..besitos:)

Jose dijo...

¿Sabes que es lo peor? Que tengo cosas para escribir, pero no me pongo.

A ver si hoy subo algo... jajaja. Aunque me da que ya no, porque quedan segundos para que sea mañana...

Besitos ^^

Vick-al dijo...

Pues es lo que me pasa a mi también, que tengo ganas de escribir algo largo y con tiempo, una historia con algún argumento, pero como ando estudiando y con el trabajo creo que hasta que no pase todo no me voy a poder poner. A no ser que lo haga poco a poco por partes, ya veré.

Besitos^^