martes, 17 de abril de 2012

Marchó



La carretera estaba muy empapada, ella conducía lenta, era de noche y apenas se podía ver el horizonte. Bajo sus pequeños focos, necesitaba llegar a su vieja casa, aquel hogar que poseía y se acababa de marchar.

Había abandonado a su marido.

Quizás la gente piense, que era un mal hombre y por eso lo abandonó, pero no fue por eso, tuvo el instinto; la necesidad de irse, de volar, no podía seguir con él, puede que ya no le amara, y el aire le asfixiaba en el mismo cuarto, pero de hecho tampoco sabía muy bien el porqué. Roberto era un hombre bueno y sencillo, llevaba una vida ordenada y era cariñoso. ¿Y entonces....?

Pero no pudo más, pensaba que se había vuelto loca, no entendía como tenía el valor de dejar a un hombre así, pero ya lo llevaba pensando tiempo, quizás, le faltaba ilusión, sentirse deseada, o amada, (aunque en realidad lo fuera). Roberto había cambiado, ya no le demostraba tanto amor, (sería porque quizás no la quisiera tanto, o porque se había vuelto un hombre rutinario y solitario). El caso era, que quizás ella ya no notaba esa chispa, y esos pensamientos la embargaban a todas horas.
El no haber tenido hijos hacía más fácil tomar esa decisión, (pero no podía evitar pensar que si hubieran tenidos peques, todo podría ser diferente), pero ya daba igual, no importaba demasiado.


Pero ahí en aquella oscura carretera, continuaba y conducía nerviosa, temblando como una hoja al viento y volviendo a su casa, a dar una explicación a su marido y ya vendrían más tarde los papeles de separación,(pensaba ella angustiada, pero a la misma vez con un sentimiento de culpabilidad, al sentir la liberación que se apoderaba de cada minuto, colocándola una sonrisa de satisfacción) pero eso no importaba tampoco, lo importante era volver a poder explicar: al hombre que quiso tanto,- con el que dio un día el paso de ser su familia a través del matrimonio-, que ya no podía seguir en la misma habitación con él, y no sabía muy bien el porqué; pero aquel vacío mezcla con una especie de ansiedad, le hacía huir, como si ese no fuese su sitio, ni su pareja, ni su propia vida.



2 comentarios:

Jose dijo...

Madre mía, Vick.

Qué situación más triste... Al final te van a llamar para hacer guiones de dramas.

Que vaya bien el primer día del curso.

Besitos ;)

Vick-al dijo...

Gracias Jose, me ha ido bien en general, los hay mejores y peores, por lo tanto bueno ahí estoy ja,ja mediocre pero sigo, ja,ja, ahhh perdonar por el drama ja,ja