lunes, 22 de febrero de 2016

No pude sentir amor

El horizonte invadía el espacio casi sin avisar, el mar rugía fuerte, el día parecía morir.

Noté tu sensibilidad mezclada con la realidad palpable, era la vida misma vista desde un retrato barroco, definida en penumbra y tenebrismo, desde un punto focal la luz entraba en mi rostro y dejaba la tristeza mostrar.

El ideal marcado por la cruda realidad.

Ya no te quería (de una manera que necesitara de tu piel y de tus palabras). E intenté amarte, puesto que estoy sin nadie que me abrace o me mime rozándome en  caricias suaves, y tal vez que me dijera que aunque no soy la mejor si tengo chispa y puedo hacer feliz. Pero no te amo -esa es mi realidad-.
 No hablo de una imagen renacentista ideal y perfecta es más bien una historia barroca, de sufrimiento en el rostro y luz cegadora que se enmarca entre sombras.



Lo siento mucho, tanto que lloro porque yo también deseaba amarte y sentir algo especial, pero no, es que no te voy a decir que te quiero como amigo porque tampoco, ya que tú me dejas vacía. Eres bueno y amable pero no tengo sentimientos ni de amor ni de amistad.
Por eso debes alejarte, yo tan sólo puedo entretenerte para nada, no hay más, de verdad te digo. No es que piense que te haría daño, yo no soy tan importante, más bien creo y pienso que encontrarás muchas chicas para cubrir tu corazón, así que tan sólo sería una pérdida de tiempo estar conmigo. 

Te daré el abrazo soñado y un beso en los labios para que me recuerdes con amor, eso si lo deseo, no quiero malos recuerdos, necesito que pienses en mi como algo especial, y después.. te dejaré partir. Espero que seas feliz.






4 comentarios:

Jose dijo...

Me impresiona la facilidad con la que expresas algo que (desde mi punto de vista) es tan difícil. Y dudo que yo pudiera vebalizarlo con esa sencillez tan rotunda.

Ese afecto que provoca la necesidad de distanciaros. Y aunque sea necesario, no deja de ser duro.

Personalmente y habiendo "excusado" esa forma de proceder, también me pongo en el lado de la otra persona. Aunque el intento de empatizar sólo se quede ahí (en el intento).

En el momento inicial pueden quedarte dudas de si esa persona entiende tu posición, pero como luego dices lo que al final impera es ese deseo de que sea feliz.

Cuando te leo me da la impresión de que vosotras entendéis mejor cierto tipo de sentimientos y sois más certeras. Digo "mejor", cuando es posible que deba decir diferente. Porque me parece que nosotros entramos en abstracciones para intentar expresarlo.

En fin, todo esto paranoias mías.

Muy bonito, besos ;)

Vick-al dijo...

Es verdad, en teoría se comprende pero en la práctica no es fácil, como dices, porque te asaltan dudas de si la otra persona la vas a herir o se va a enfadar, mil cosas que pasan por tu cabeza, que te dan como una especie de miedo y pudor no sé algo raro, que eso no sé expresarlo, pero que sí que no es fácil para nada. Me encanta que me comentes esta entrada es como una especie de consejo no a mi sino en general a la gente que te lea.

Muchos besos.

Jose dijo...

Es simplemente lo que pienso sobre lo que has escrito.

Besos ;)

Yo dijo...

Mientras te leía se me venía a la mente el título de aquella canción de Ana Torroja que se llamaba precisamente "Ya no te quiero"

Fíjate que pienso como tú pero discrepo en el final.

Es cierto que, a veces, las cosas se confunden. A todos nos gusta querer y que nos quieran. Que nos traten bien, que nos cuiden, que nos mimen. Poder pasar el tiempo al lado de alguien con quien todo sea fácil. Con quien te lleves bien y con el que todo esté bien. Peeeeero... por más coraje que nos dé (al menos a mí me da coraje). Eso, que es lo más importante y que ya es bastante, no es suficiente. Y no es que no sea suficiente para ti, que sí que lo sería. Sino que simplemente no resulta suficiente. No sé por qué.

Yo lo defino como algo que "no salta". Una chispa que no termina de prender. ¿Por qué?. Ni puñetera idea. Pero me da coraje. Hay gente con la que todo eso es así y te enamoras. Porque en algún momento surge ese "algo" que salta y prende. Y hay gente con la que todo eso es así y, sin embargo, así que os quedáis toda la vida. Y sabes que esa persona es buena para ti. Sabes que eso es lo que siempre has buscado y quisieras encontrar y retener para siempre. Pero sin embargo... es como que "algo" no va. Algo no termina de prender. De saltar. Y por eso es que a veces, después de mucho pensar en ello, llegas a la conclusión a la que has llegado tú. Que estás robándole un tiempo precioso a la que, posiblemente, es la persona más maravillosa que ha pasado por tu vida. Y que no tienes ningún derecho a eso. Que, de alguna manera, le estás (y te estás) "engañando" permaneciendo a su lado. Porque puede que para él ese "algo" sí haya saltado. Pero para ti no. Y llegados a este punto, lo mejor, más honesto y más noble es poner las cartas sobre la mesa. De la forma que sea. Pero hacerle saber que como querer, le quieres mogollón, pero desgraciadamente, no de la misma forma que él a ti. Es una puta jodienda. Porque en el fondo no quieres perderle. Pero creo que no hay que ser egoista y que lo más honrado es darle la opción de que decida si, sabiendo eso, quiere seguir a tu lado en esas condiciones o si quiere mandarte al cuerno y buscarse a otra que sí que le quiera como se merece.

Y ya cuando todavía te da más coraje es cuando, encima, ese algo "salta" con alguien que sabes te va a dar más penas que alegrías. Que hasta tú misma piensas: "Mierda. ¿No me podría yo haber enamorado de aquel otro?". Pues no. Ajo y agua. Así es la vida.

En cuanto a lo que te decía de que discrepaba en el final. Es que yo creo que no le daría el beso en los labios. El abrazo... si creo que no me lo va a rechazar igual sí. Pero si te soy sincera, en esos casos, no me parece lo más conveniente. Porque cuando uno quiere a otra persona tiende a aferrarse a un clavo ardiendo. Para ti, que no estás en su misma posición, no tiene mayor importancia. Pero la persona que sí que siente algo más por ti puede quedarse "colgada" de eso. Puede que, sin querer, alimentes una esperanza futura. O que, ese recuerdo, se le quede "coleteando" por ahí y, de alguna de las dos formas, le sigas "impidiendo" avanzar en su vida y cerrar tu puerta. E igual, pretendiendo hacer un bien, lo que consigues es justo lo contrario.

Es... un tema delicado.

En fin... Muy interesante este post. Creo que nos ha hecho pensar a todos.

Besitos ^^