viernes, 11 de diciembre de 2015

A tu vuelta

Sentí un gran frío aquella mañana en la cual  te marcharte, porque sabía que a tu vuelta te casarías conmigo. No controlo el tiempo, pero sí mis sentimientos. 
Hablan del matrimonio con gran alegría, es pues un suceso o evento, que da paso tras un noviazgo. Pero en mi caso tuve miedo de equivocarme, sabía que te amaba tantísimo que la piel se erizaba ante tu presencia, pero también sabía que si me casaba contigo sufriría porque aunque tú me decías que me amabas...yo,  a veces notaba que no era ni la mitad de sentimiento de lo que yo sentía por ti. Y que yo al contrario conservaba a buen recuado y seguro bajo  mi piel. Y yo me preguntaba...-. ¿Me ama lo suficiente?- y mi cabeza me susurraba:"si él no me amase no se casaría conmigo"-. 

Yo.....................................................................................................
........... amaba su silencio cuando nos sentábamos en el faro a ver el mar, amaba su mirada de compresión y amor cuando se posaba en mis ojos. Yo sabía de sobra que él era el único lugar del mundo donde  tenía que habitar. Y por eso temblaba de dolor y amor y   aún así, crucé los dedos y dije....si digo que No, mi dolor será de por vida.

Así como un hecho crucial, a la vuelta de su partida con en el corazón latente por el miedo y el amor, ante aquella dura emoción... Pienso que todo será a la vuelta.




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