sábado, 25 de febrero de 2012

Una niña árabe Capítulo 4


Hoy he quedado con Abdul, ha sido simpático conmigo, pero no soporto la seguridad que tiene de saber que me tendrá, es como si quisiera aprovechar el tiempo, porque sabe que luego se casará. No lo he podido evitar y hemos estado hablando, le he dicho que si no está seguro que no se case conmigo, aunque en el fondo me gustaría que me amara, pero de esta manera no creo que nos hagamos felices. Le quiero y pienso en él, en parte le comprendo porque Abdul tiene 21 y es normal que con esa edad quiera conocer a más mujeres. Le he comentado que puede que nuestros padres estén en un error que sería mejor que siguiera estudiando, es un chico muy aplicado, está estudiando Arquitectura, y bueno....me ha mirado diferente, en parte creo que se ha sorprendido porque quizás por lo que siento por él, nunca se había planteado que le abriera las alas de esa manera, y creo que ante mi conversación ha empezado a mirarme diferente; es mi impresión, creo que hoy ha visto en mí, mi lado más humano e independiente.

3 comentarios:

Yo dijo...

Jajaja ¡lo que ha dado de sí la alhambra!. A mí cuando estuve no se me ocurrió na. Me encantó y habría pasado más tiempo dentro, eso sí. Pero sólo pensaba en intentar capturar con mi cámara tanta belleza.

Besitos ^^

Jose dijo...

Me gusta Zaira, es una muchacha que tienes las cosas claras y eso me gusta.

Sus sentimientos han llegado al punto en el que puede aplicar el verdadero raciocinio. Me voy a explicar...

...ella quiere al tal Abdul (que seguramente al final sea un tipo honesto, porque ya te conozco un poquito, jajaja, pero puedes sorprenderme...) que por ahora es un poco cabra loca. El amor que le tiene Zaira es verdadero, porque es capaz de pensar antes en el bienestar de Abdul, que en el suyo propio. Prefiere que él sea feliz (a lo mejor de manera irreal, pero feliz, al fin y al cabo) a ser egoísta y querer atarle.

Por otra parte, tiene un pensamiento algo egoísta o soberbio. Es el de intentar demostrar su valía, para que él la pueda querer. A Abdul no tiene que demostrarle nada, esta muchacha tiene que demostrárselo a sí misma y ya lo ha hecho, pero no se da cuenta. Vale tanto, tantísimo, que es capaz de anteponer su felicidad a la de otra persona. Y eso es mucho más de lo que nadie podría merecer. No obstante, tal y como se puede observar, el amor hace que el merecimiento sea subjetivo.

Me está gustando mucho la historia y no podía aguantar más a comentarte algo un poquito más largo.

Por favor, acaba esta historia y no me dejes a medias, jajaja.

Besitos ;)

Vick-al dijo...

Hola Yo, pues sí, es preciosa, la caligrafía plasmada es algo increible. Y las cúpulas, bueno, bueno, una maravilla.

Ja,ja puede ser orgullo de demostrar lo mucho que vale ante él, pero es verdad que le quiere de verdad, porque el amor es así, mira por el otro y te olvidas de uno mismo, hasta tal punto que parece que lo tuyo no es tan importante, bueno no siempre se da, pero cuando quieres así, ya sabes que es algo de verdad, único y lo más seguro que irrepetible, eso he querido expresar.

Besos.