lunes, 14 de noviembre de 2011

Su calor

El tiempo pasaba y ellos seguían ahí, miraban sus recuerdos, y sus anhelos, hablaban de lo que les preocupaba y de sus ilusiones puestas para un futuro.

Él la miraba cálidamente, en sus ojos se veía una ilusión, ella estaba deseosa por volver a sentir su calor, que poco a poco iba anidando en su interior. Sólo él, le podía dar esa ternura. Ella recordaba su mirada como lo más importante en su vida. Era, la que sin más, le daba amor y fuerzas para seguir desarrollando una gran felicidad.

Cada minuto que pasaba en su vida, buscaba ese calor, el recuerdo, de aquellos maravillosos y cálidos ojos, que la habían mirado en un instante de su vida, pero que habían colmado el resto para siempre.

Cuando veía sus labios, se deshacía en trozitos, los miraba, los deseaba y los sentía, y ya no existía nada más para ella, ni los más bellos amaceneres o atardeceres, ni las estrellas en una noche clara de luz, ni el más bello paisaje soñado.

Él era su paisaje, su hogar, donde ella quería habitar por siempre, y ver la vista más sorprendente, necesitada por su corazón.

Así era él.

3 comentarios:

Yo dijo...

Ains... ese calor... quién lo sintiera...

Besitos Vick ^^

Jose dijo...

No sé si realmente se están mirando el uno al otro y ella siente todo eso, o es que ella lo está reviviendo melancólicamente.

Molaría que fuera lo primero... lo que pasa es que soy más bien pesimista.

Me va tocando escribir algo a mí...

Besitos ;)

Vick-al dijo...

Pues lo primero, es verdad sería una pasada, yo tero también jaja hala yo vamos a ver quien nos mira con pasión jaja