jueves, 4 de agosto de 2016

Mi pequeña y mi niña




La luz aparecía tras el resquicio de la puerta, aunque todo parecía en calma...yo sentía que tenía que salir y buscar. Áquel día no tenía para comer y recordé mis días amargos. Había salido con el amanecer a pedir en una cafetería si sobraba algo duro pan de día anteior para darme y por pena o suerte no sé, me habían invitado a desayunar. Ahora recuerdo que fue lo último que comí. 

Es que, aunque llore de hambre, me cuesta pedir en comedores y ver toda esa gente en mi misma situación me deprime más y no lo afronto con naturalidad.

¿Cómo es posible que me quedara sin trabajo?. Al menos pagué la casa y a pesar que mi marido me dejó tengo a Ana mi hija conmigo. Y es por ella porque la quiero a mi lado por lo que tengo prisa para trabajar, es urgente ella es mi vida.

Ahora Ana está con mi madre, no puede estar conmigo mientras busco trabajo. Hoy voy a visitar a una anciana para asistirla y cuidarla. La verdad es que el sueldo es poco y me tengo que desplazar, pero al menos saco para darle a mi peque.
 Me siento débil y mi cara empieza a ser distinta, no veo luz en ella.

Yo antes, solía sonreir con Ana, cuando podíamos vivir tranquilas, pero mi jefe no tuvo compansión y me dejó sin nada me quitó el alma, el orgullo, y mi situación de vivir dignamente, y me quedé con el paro y sin fuerzas.







Ahora pienso en tu cara de niña dulce y eso me da ánimos. Por tí cielo, voy a buscar y rastrear porque quiero darte el mundo de dulces y educación para ser culta. Yo quiero ofrecerte todo lo que necesites. Aunque ahora creo que lo que  más falta nos hace es un abrazo y un millón de besos. 

Ana, volveré y estarás bien porque yo haré que seas mi niña feliz, y yo también comeré por tí, - ¡¡¡ y  mi vida escucha bien mi interior!! -. Ese interior y fondo mío, que te habla, eso es porque tu abrazo es mi vida, es la mayor fuerza. 
Es mi amor lo que hará que pueda con esta situación triste y con el mundo entero si se presta, porque yo lucharé  por muy adverso que sea. Y tranquila mi alma, que saldremos del paso para siempre.

Te quiero hija mía.



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