miércoles, 11 de noviembre de 2015

Un asunto oscuro II

Pensé ....el pez gordo de mi empresa es Don Daniel directivo y empresario y entonces no  dudé en ir como el que no quiere la cosa a su cafetería de costumbre  y sacarle el tema, a ver qué me decía
 Iba en el taxi temblando y dudando, cómo sería capaz de abordar el asunto sin que pareciera una paranoica, ni idea, y pensé...que sea lo que Dios quiera.
 Pagué el taxi y me bajé, la mañana continuaba fría y con humedad, el suelo estaba mojado y hacía relente. Entré en la cafetería y en efecto allí se encontraba, sentado con un periódico y un café (al asunto le faltaba el humo de un puro y un sombrero pero es una historia de ahora, y no dejan fumar y llevar sombrero como que todavía no se ha estilado del todo) -bromeé para mi-.
Mis pasos inseguros me conducían a él, hice un saludo y pedí sentarme.  Su cara de extrañeza parecía pensar que yo pretendía ligar con él, pero luego le comenté que revisando...y viendo....al final...lo solté y el caso es que me dijo, que no había nada que esconder, esas facturas las pasó como dietas de un fin de semana que le habían concedido para ir a un Congreso pero.....me confesó...y no se el porqué que estaba casado y que allí estuvo con su amante. Muy listo él conociendo a su mujer y sus celos creyó que eran detectives así que, yo debería despistar actuar con naturalidad, en definitiva callar. Si...claro, si yo quería estar bien (ya sabéis el muy canalla  me insinuó que así no iba a tener problemas en el trabajo), y debería avisarle de todo lo que me pareciera imprudente, pero que no me preocupara que vamos....era infiel pero no deshonesto.
Ante tanta franqueza, le  dije que no entendía como me lo había contado sin más, y me contestó que él también veía gente espiarle y estaba ya bastante nervioso como para mentirme y que además confiaba plenamente en mi porque él sabía de mis asuntos amorosos y del mi ligue a pesar de tener novio y que por eso yo comprendería.¡ -Qué verguenza, será cretino!!- me puse colorada. Sí, era  verdad, pero era otro caso tenía un novio que pasaba de mi cuatro o cinco capitales con pueblos incluidos,  y  además estaba lejos, buff... Pues sí, una vez en una fiesta me besuqueé con otro y él me vio y lo sabía, pero no llegué a mayores, (creo que...que aunque infiel alguna diferencia hay al no haber tenido la fiesta c ompleta y contundente, creo yo).

Continuará...

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