domingo, 18 de octubre de 2015

Historias de un banco, ya más triste imposible.

Lo más curioso de todo fue que cuando estuvimos formándonos en el curso, hubo un tipo de complicidad pero yo no sabía que estaba enamorado de otra chica. Lo que pasa es cuando vemos un soltero damos por acierto que es soltero y que no tiene su corazón ocupado, porque necesitamos que nos llene a besos nuestro solitario y destrozado corazón, pero la realidad es diferente.
 Hubo un momento en aquella tarde cuando salimos del curso que estuvimos hablando y fue así coloquialmente, como contando cosas nuestras salió el terrible tema, y bueno ya os podéis imaginar...yo dando consuelo y esperanza.  Aún así también hubo un momento que se inició una gran confianza y acercándonos como si el destino nos empujara de golpe por la espalda nos besamos y fue un instante pero un gran cúmulo de energía mezclada en mis ojos llorosos con algo de consuelo, (al menos obtuve un beso que calmó mi triste corazón), es como pedir qué: -¡por favor durante un segundo pero quiéreme ese segundo, que lo necesito!-, pero una voz interna dijo"ya basta" no te conformes con tan poco no lo mereces, mereces más o mereces todo. 
 Pues gracias a esa voz, tuve el valor de decirle: -Tú me gustas pero  quieres a otra, y eso no es bueno para mi soledad, y si amas a otra persona es mejor que paremos ahora.- le solté con el poco valor que me quedaba, pero lo logré.
Y así, después de ver su cara de asombro y pena, conseguí convencerle de la realidad, la cual no sería otra que  volveríamos al banco, a nuestras rutinas y seríamos sin duda los mejores compañeros, pero nada más.
 Me levanté y le devolví un beso en la mejilla, y me dirigí al hotel, más destrozada y sola que nunca.


3 comentarios:

Jose dijo...

Es paradigmático, ¿no? Querer que te quieran un segundo, sabiendo que no va a ser así y necesitar que te quieran para siempre...

Pero ser sincero con uno mismo es más importante a mi parecer.

Estás historias pequeñas que escribes están muy bien :P

Besos ;)

Yo dijo...

Espero que no sea basado en hechos reales, porque si no vaya penita... :(

Besitos Vick.

Vick-al dijo...

Pues la verdad "Yo",es que no es una historia real, aunque si hice prácticas en un banco, no me enamoré, al revés iba ciega con tanto número, pero ....todo a veces es personal, si es cierto que es penoso o patético pedir que te quieran un sg, pero a veces pienso que en la vida hay mucha mentira y engaño cuando dicen que te quieren y por eso creo que si ese sg es de sinceridad, merece la pena.

Pues Jose, no lo había pensado así, pero creo que cuanto más tiempo te quieran mejor jajaa al fin de cuentas lo que las personas necesitamos es que nos quieran creo yo.

Besitos a los dos ;) gracias por estos momentos