martes, 30 de abril de 2013

Un comienzo

 Hace tres años....

Aquella oficina olía a humedad, había estado cerrada desde tiempo atrás, las carpetas se notaban mojadas y el papel del fax estaba algo arrugado a causa de la espantosa humedad. La lluvía que había entrado por  las rendijas mojó el suelo, y el agua por debajo de la tarima había penetrado, causando abultamiento y dejándola estropeada.

Había mucho que hacer allí, Vicky cogió su secador y estuvo secando carpetas dos semanas, avisando a técnicos para que arreglaran el suelo y aquella ténue oficina con aspecto mugriento ya parecía que estilaba de manera diferente.

Era un trabajo desafiante  para ella, trabajaría sin compañeros, tenía un coordinador que iría tan sólo a ratos,  y así Vicky decidió hacerla su hogar. Colocó pósters, ambientador de naranja, ja,ja (le encantaba ese olor a un buen amigo suyo): era " her smart office"
El tiempo trascurrió y cada vez se notaba más solitaria, salía a ver como en la pistas unos chicos jugaban al tenis, y poco más.

Entre papeleo, la única relación social que mantenía era con la máquina de kit, kat, chuches, patatas, y zumos. Echaba de menos hablar en el descanso con compañeros.

Aún así, ese trabajo le reportaba una gran paz. Realizaba su trabajo, tranquila y despacio, si tenía que quedarse una hora más no le importaba, agradecía en parte trabajar sin presión de un jefe o coordinador incidiendo en sus tareas. Así a su ritmo, aunque terminara la base de datos un domingo, pero iba a su aire, y eso para Vicky que es una chica que sufre por todo, ja,ja, y no es demasiado sociable pues la verdad era un alivio. 

Conoció a un chico que se había enamorado de ella, e iba a visitarla, pero para Vicky era más bien una situación incómoda, el chaval era algo incoherente, y eso la ponía nerviosa, mentalmente no andaba muy cuerdo, y bueno no era por ser puntillosa pero cada vez que le veía le empezaba a dar agobio.

Continuará...







2 comentarios:

Manín de Lluces dijo...

Viki. Creo verte en la oficina, y oliendo a naranja. ¿Quién sería ese chaval "incoherente"?, me llama la atención, jajaja.
Me gusta..., eres tú?

Vick-al dijo...

Ja,ja sí soy yo la de la historia ja,ja, pobrecillo me daba penilla intenté ayudarle con el curriculum pero como suele pasar en gente que no es muy consciente de la ayuda, se tomaba confianza, y lo que era al principio una simple ayuda para él, se convirtió en no dejarme trabajar a mí, así que conclusión, a veces no se puede dar confianza.

Besos