martes, 29 de mayo de 2012

El paseo de Marina

No supo que contentar ante esa suposición, el tiempo pasaba y todo había cambiado, pero Marina volvió a la gran ciudad, aquella ciudad que le recordaba a un sueño junto a su amado, pero ahora parecía diferente. Intentó volver a oler el aroma, pero la atmósfera  ya no le hacía envoverse en el olor. Recordaba un aroma a miel y margaritas que desprendía el  bonito parque al que acudía con Mario.
 El tráfico era intenso y el asfalto parecía quemar por donde las ruedas de los coches pasaban. Era una calurosa tarde de Agosto y todo parecía distinto. Miró unos escaparates para entretenerse, los recordaba llenos de luces. La última vez que estuvo con Mario fue Navidad, y parecía que la magia había desaparecido. Incluso el restaurante donde cenó con él la primera vez, ya no existía, quizás fuera un presagio del fin de un amor, (a veces el destino manda en algunas cosas sin darnos cuenta). Y todavía recordaba la proposición de Mario de que no se alejara, pero ya era demasiado tarde, ya lo hizo; se alejó y con ello todo concluyó: su gran amor e incluso la gran ciudad se desrrumbó ante ella.

¿Volvería a oler las flores del parque alguna vez?, ¿Volvería a ver las luces brillar alguna Navidad?.

 Ella sabía que no, que tuvo su oportunidad y ya nada sería como antes. Aún así, paseaba por las calles, ahora en solitario buscando alguna respuestas de por qué pasó como pasó. Pero el calor seguía latente y cada vez el sudor se impregnaba en su cuerpo de manera más fluida, y la tensión le bajaba más y más hasta que cayó rendida en un banco lleno de mucre, sin respuesta, y sin amor.




4 comentarios:

Yo dijo...

Aaayy esos paseos...

Vick-al dijo...

Ja,ja, no hagas que me ría, ah güeno ya lo has hecho, ja,ja

Jose dijo...

Mola leer el texto, escuchando la canción que está justo encima.

Es curioso, ¿quiere volver a oler las flores o ver brillar las luces?, ¿o quiere que eso sea igual que antes?

Porque la respuesta a ambas preguntas es sencilla.

Besitos ;)

Vick-al dijo...

quiere que todo sea como antes, claro y oler flores también jaja, y brilla luces por supuesto jaja, pero nada la vida es así, nos da el cielo y luego lo quita, pobre Marina ;)