jueves, 3 de mayo de 2012

Cielo, vuela lejos

Ella le admiraba y quería muchísimo, era el hombre de sus pensamientos....

¡¡Cielo, sí tú puedes yo también!!, tú me das la magia que necesito, el empuje que me hace falta, la sensación de satisfacción cuando termino algo. Y es tu mirada, tu palabra, la que hace eco en mi cerebro, en mi corazón y en mi espíritu, quizás no lo sepas...pero me empujas en mis proyectos, estudios, y no porque tú me animes mucho con palabras, ni actos, es sólo que te miro, te observo y te adulo, y entonces cada día tengo la ilusión de parecerme más a tí -es mi sueño-; no me refiero a llegar a ser como tú, es tan sólo tener tu empuje.

 Pienso que tú no lo crees...que no te ves así, pero yo sí te veo, y si alguien te reconoce como eres, no creo que sea por equivocación, más bien pienso, que uno mismo no se ve como te pueden ver otras personas.

Ella lo admiraría siempre.



2 comentarios:

Jose dijo...

Ostras, has expresado genuinamente ese sentimiento de admiración.

Es lo que dices, es el empuje necesario para hacer cosas. Sin querer parecerte a la persona.

En cierto modo es un apoyo y eso siempre es importante.

Bonita entrada.

Besitos ;)

Vick-al dijo...

¿Te ha gustado?, muchas gracias, :) muuaaa, y tú que siempre me lo das, te debo parte de esta entrada también, ja,ja