domingo, 26 de febrero de 2017

Tu mirada es mi energía

Me encontré con su mirada fija pero desapareció al instante, es como si hubiera pasado el tiempo o se anticipara para que ese preciso momento ya nada se pudiera apreciar con la vista.

El camino flanqueado por altos árboles de tronco fino que parecía mecerse al unisono del viento parecía cada vez más eterno. Aquella senda inacabada recorría envuelta la atmósfera  de partículas de polvo, eran moléculas al aire, volantes incansables, cuya vida participaban en mi densa respiración.

Al terminar ese cansado y estenuante paseo, mis piernas pedían un descanso, sabían que iba tras tu mirada, pero nada me prometía alcanzarla, ni el tiempo, ni el deseo, ni un escenario, o una secuencia de planos, nada, nada, me alentaba, tan sólo la energía de mi interior que fluía rápida, para poder calmar mi anhelo de verte de nuevo.

Terminé la caminata y habían pasado seis años desde mi comienzo, entonces sentí una enorme desesperanza, no vería tus ojos más,-¡qué trágico final!- pensé bajo sollozos-.

Para mí, era...

 ....  esa ventana a mi alma  la que encontraría jamás.

  Y lloré muchísimo al verificar el final.

 Las heridas de mis pies se hacían profundas y no podía seguir caminando, tuve que parar y miré al cielo, -ese cielo vida mía, al que tú también pedías sueños mágicos, el mismo azul transparente de mis deseos- y allí creo que un breve lapsus de recuerdo hacia la vida de tu mirada,  me permitió sonreir de nuevo.

2 comentarios:

Yo dijo...

Pues... no sé muy bien qué decir... Y, ciertamente, me da hasta miedo preguntarte... Porque ya llevaba unos días pensando que era muy raro que tardases tanto en actualizar (normalmente escribes más seguido) y ahora que veo que por fin publicas, he leído la entrada y se me han puesto todos los vellos de punta...

Tremendo relato de pérdida. Se intuye dolor, añoranza, desesperanza, incesante caminar en busca de ese alguien que, por lo que relatas, ya no está y al que, al final, acabas por encontrar ahí arriba, en el cielo...

Espero haberme equivocado con lo que he creído leer entre líneas. De corazón.

Espero que esta entrada sea tan sólo un relato más de esos que brotan de tu cabeza inquieta, y con los que nos haces sentir y pensar de vez en cuando...

Muchos besos Vick. Espero que estéis bien.

Vick-al dijo...

Pues es real, pero no es actual para nada, aunque dicen que el tiempo cura heridas...y en parte la angustia se va con el tiempo eso si, pero no es menos cierto que a veces cuando se te ocurre escribir algo así, es como si mantuvieras vivo no tanto el dolor como sí el amor perdido, que parece que nunca dejarás de amar a pesar de la distancia o el tiempo, y es porque cuando se ha amado de verdad, el sentimiento se recuerda.

He estado triste pero por mi madre andaba muy pachucha de su parkinson y eso me ocupaba tiempo, y también he tenido mucho trabajo, cosas por preparar y poco tiempo porque mi madre se lleva muchos cuidados.

Muchos besos, ya veo que me conoces y sabes que es real, porque creo que aquí si se notaba o tú eres muy intuitiva, el caso es que me ha gustado muchísimo tu comentario, me ha emocionado así por el apoyo y eso... y sólo decir ¡hombres, hombres!!!...siempre tan dulces pero como duelen jajaja, besos.