miércoles, 9 de abril de 2014

El sol


El sol estando en el cielo, ya no iluminaba porque se encontraba triste. Esto provocó una gran oscuridad, que los seres humanos no podían soportar. Ellos caminaban con linternas. En las terrazas de los bares se instalaron bajo farolas, no había vida, y los animales,  las plantas y así las flores, se iban marchitando y muriéndose.
Las personas en la sociedad no sabían que hacer. Algunos creyentes pensaron que era un castigo divino, semejante al diluvio, pero nadie sabía. Entonces, hubo gente que se encerraba en las iglesias a rezar, otros subían al monte a suplicar a la naturaleza que cambiara, pero nada daba resultado.

 Pero un día de desesperación, una muchacha que habitaba un país cálido, se dio cuenta que estaba también marchita porque no la quería su amor. Ella se había enamorado de un joven que contínuamente la rechazaba o la ignoraba, al principio le olvidó, pero luego se percató que su tristeza emanaba de la ausencia de aquel amor. 

Cada día estaba más triste y apagada, es lo que hizo que el sol que siempre la había acompañado como una especie de ángel protector, un buen día  absorbió su tristeza y junto a ella se quedó sin luz ni calor.


El joven que ignoraba que todo era por su actitud, paseaba por la calle, y se acercó a la muchacha, apenas se veían porque no existía la luz pero le tomó la mano y la besó, y le dijo que ahora en la oscuridad de su amor se había dado cuenta que había sido necio y que la amaba de verdad.

Ante el beso, el sol se alegró y poco a poco empezó a renacer como por arte de magia. Fue así como volvió la luz, volvió el amor.




No hay comentarios: