jueves, 30 de mayo de 2013

Dar la vuelta.

 A veces mirar atrás es culminar una intención, y poder sobrevivir, zanjar una caída, y dar paso a un corazón: vacío o lleno de dolor y miedos. Pero al hacerlo nos hacemos más reales, vemos la verdad, sentimos la culpa, la pena, y la lloramos para poder hacer un hueco para el futuro.

No nos miramos porque pensamos que no nos ocurre nada, y seguimos el ritmo de la vida, con su desazón.Y no paramos a pensar lo qué nos está ocurriendo realmente. Nos preguntamos; ¿somos como ayer?, ¿hemos cambiado?. No creo..las personas no cambian por mucho que tropecemos pero sí: pensamos, nos damos cuenta y fijamos la vista de manera diferente, para luchar, para sentir algo que venga de nuestra alma, tal vez algo que nos ilusione, y que por fin, ya no miremos atrás. Y si lo hacemos será para obtener una gran satisfacción de volver a ser libres.

El Vendedor de Humo from PrimerFrame on Vimeo.

jueves, 23 de mayo de 2013


Debilidad

¿Por qué aquella chica tan inteligente y guapa, siempre tenía miedo?. Miedo de no hacer las cosas bien, bien a no ser perfecta; miedo en general.  Y cuanto más temblor tenía, más inseguridad le aportaba su comportamiento.

Era buena trabajadora y en cambio siempre sentía que no lo hacía bien; no era lo suficientemente rápida, o puede que sí y se lo hicieran creer. Aunque lo más probable es que no fuera culpa suya, quizás la gente la veía débil de carácter, ya que no sabía defenderse y de una manera pensemos que no intencionada la quería aparcar a un rincón, quitarle su trabajo, dejarla sóla.

Esta chica sabía que no era culpa suya, que tendría que aprender a defender sus tareas, su dignidad profesional y sus habilidades, que no jugaran con sus debilidades, y que la permitieran hacer funciones más importantes, y no llevar tan sólo un simple papeleo.

Pero la gente era más rápida, sus propias compañeras, iban con artimañas haciéndola creer que no era válida.

La hicieron dudar de sí misma, hasta que la bloquearon, la apartaron y casi la dejaron sin empleo.

¿Es justo ésto?

viernes, 10 de mayo de 2013



Cuando algo acaba, pensamos.. e impulsivamente hace que volvamos a pasar por las mismas calles, por los mismos sitios, intentando pensar en qué felices éramos y  buscando una razón lógica para intentar comprender la razón de la separación.

Y rodeamos los caminos, damos vueltas, y no queremos pensar en él, porque sabemos que es una ilusión absurda de nuestra mente, que ya nunca volveremos.

No sé por qué al ser humano le cuesta tanto aceptar que en cierto modo es una derrota, que no hay  más, y que ya no te quieren.

Y no es malo, en el fondo lo malo es estar con una pareja como un vegetal, como hay mucha gente que por miedo a dar el paso a separarse; por los años que han estado juntos, porque se piensan que se quieren, etc... y siguen una rutina que sólo conlleva a distanciamiento, más peleas entre ellos, (por su condiciomamiento a pareja que ya no se quiere), y es mejor en estos casos, la separación.

Pasan dos situaciones diferentes: si fuera una crisis y la pareja se quiere, se darán cuenta a los diez minutos de que no pueden vivir separados, pero  si ya no vuelven es que nada existía ya entre ellos. Es mejor ser valiente, aceptar y dar el paso del final

Estas Navidades

  Todo aparece y desaparece en un segundo, es el tiempo el que trascurre sin pensar, o sin parar.   Y en cada  atardecer estás ahí, parada o...