¿No sabes acaso, que he estado siempre esperándote?
Bajo la lluvia, y bajo el sol, en un escondite, mirando el horizonte, sintiendo miedo que me encontraras, así sentada en un escalón, abrazando mis rodillas, con temor a que me vieras.
¿No sabes acaso, que la lluvia me ha empapado?.
Y en la playa, entre arena mojada, embadurnados mis pies descalzos, allí te esperaba.
¿No sabes acaso, que el frío me heló?
Entre nieve, hundiendo mis pies con mis botas, se congelaban mis dedos, y mis pasos se iban alejando, intentando no encontrar tu camino.
¿No sabes acaso, que nunca te busqué?
Te esperé, pero no te busqué, porque no me veía capaz, no me veía capaz a tenerte delante, era algo que no superaba, sabia que tú me habías dejado pasar, y por eso, no quería saber, ni ver, ni sentir, sólo caminaba de manera intencionada, esperando encontrarte por casualidad.
Bajo la lluvia, y bajo el sol, en un escondite, mirando el horizonte, sintiendo miedo que me encontraras, así sentada en un escalón, abrazando mis rodillas, con temor a que me vieras.
¿No sabes acaso, que la lluvia me ha empapado?.
Y en la playa, entre arena mojada, embadurnados mis pies descalzos, allí te esperaba.
¿No sabes acaso, que el frío me heló?
Entre nieve, hundiendo mis pies con mis botas, se congelaban mis dedos, y mis pasos se iban alejando, intentando no encontrar tu camino.
¿No sabes acaso, que nunca te busqué?
Te esperé, pero no te busqué, porque no me veía capaz, no me veía capaz a tenerte delante, era algo que no superaba, sabia que tú me habías dejado pasar, y por eso, no quería saber, ni ver, ni sentir, sólo caminaba de manera intencionada, esperando encontrarte por casualidad.