viernes, 14 de junio de 2013

Tabarca




Bueno, pues como llevo una semana terrible de trabajo, y ya he terminado mis exámenes, quería hacer una pequeña excursión, y sí, (no era lo que en un principio habíamos pensado, ha sido más bien un plan B) ja,ja, pero nos vale, así que Inma y yo (mi hermana y yo) nos largamos a Tabarca. 

Salimos desde Torrevieja y partimos "rumbo a la isla" ;). En realidad es una pequeña "islita de Alicante", la cual estuve de peque (pero no recuerdo ni su historia, ni sus costumbres, así pues,  ya os contaré cuando vuelva).

Y mayormente, es por pasar un día tranquilo, irnos en barquito, darnos un bañito, comer paellita típica y lo más importante despejarnos y coger fuerzas para este terrible y cruel mes de Junio que no acaba. Estamos trabajando por dos mi compañera y yo, ¡cansino total!, (ella me decía ayer, venga, que ya queda menos), pero en realidad estamos de los pelos, angustiadas y nerviosas.

Con vuestro permiso me piro como el perro ese curro, ¿dónde está Vick???) soñando con la ilusión de no volver jajaa , exagerá que soy yo..pero no es mucha exageración tampoco :( eso es lo más triste, que es la realidad dura y transparente.






Pronto vendrá Julio y ya será otro cantar, ¡¡¡¡¡¿ O.... puede que no????!!!!!, no sé :(...jajaa 


jueves, 13 de junio de 2013

Lucía y sus amores...



Y así llegó la adolesciencia, y los 15 años para Lucía. El cole de monjas cada vez resultaba  más aburrido, y las compañeras la envidiaban porque Lucía había encontrado un amor. 
Su nuevo amor se llamaba Pedro, y le conoció en un pub de moda, y así con los días llegó la Navidad. Un 28 de Diciembre, se la declaró en una callejuela, y Lucía en realidad ni le gustaba, pero estaba deseando vivir experiencias nuevas, saber que era salir con un chico, y le dijo que sí. Y así empezaron a verse, a confiar el uno en el otro. Y llegó el día, el primer beso, fue un verdadero desastre, él abrió mucho la boca y ella luego se la lavó con pasta de dientes durante un buen rato al llegar a casa, ja,ja -nada romántico-, pero fue así y con eso tuvo que vivir siempre. 
A pesar de eso los días trascurrían, y sus dos mejores amigas no sabía por qué, pero se aprusaran a bajar corriendo a la salida del cole para poder estar con Pedro diez minutos, mientras Lucía bajaba sin prisas, (andaban enamoradas de él). pero a ella le daba igual, porque sabía que Pedro la quería. 
El día de los enamorados le regaló una rosa, que ella guardó en un armario para que su madre no se enteraba, y después llamó a un programa de radio y por arte de magia ganó unas invitaciones en un pub de moda para los y le dedicó una preciosa canción. Lucía ya estaba enamorada...

domingo, 9 de junio de 2013

Lucía y sus amores, Primera Parte

Me llamo Lucía y una mañana de domingo como hoy, empezaré a narrar mi historia, siendo un recuerdo de amor, sensaciones, agradables y dolorosas, como: el amor o la soledad que también pueden ir acompañadas de la mano.

Y todo comenzó siendo niña,  por primera vez sentí lo que era amor. A los nueve años yo vivía en una pequeña ciudad, e iba a un cole de monjas, privado y de chicas, así que mi vida era un aburrimiento. Mi madre luchaba con mi hermano y mi hermana y cómo no con la más nerviosa y movida, o seáse yo. Pues debo admitir que lo único que me hacía soñar era la llegada del verano y poder ir a mi pueblito costero de la costa Mediterránea a veranear.

Allí lo pasaba genial, desayunaba churros cada mañana aunque no sé si porque no paraba pero era el espíritu de la golosina, muy muy delgada. Me bañaba, tenía amigos, sí en masculino. (por fin un mundo donde niños y niñas se mezclaban, ¡aleluya! Dios nos quiere juntos, ja,ja.

Pues en mi grupo de pandilla, éramos cuatro, Mari Carmen (se suponía que era una amiga, pero con los años descubrí que aparte de convencerme para ahuyentarme a los chicos, sacándoles defectos, se lió con el que en un principio iba siempre conmigo) bueno, pero eso a los nueve años no lo sabía, no lo pensaba al menos. Pues como decía en mi grupo era ella, dos chicos más (Sergio, Jorge) y  cómo no, ¡yo!.

El chico de mis sueños era Jorge, la razón de que me gustase era, que me parecía muy gracioso hablando, y yo creo que me gustaba que fuese un travieso conmigo. Pues,  me tiraba bolas de arena en la playa jugando, siempre estaba metiéndose conmigo, pero no sé, era como si estar con él fuera una aventura de "peli" todo el rato.
 Siempre estábamos juntos, porque nuestras madres eran muy amigas, teníamos costumbre de bajar todos  juntos a la playa cada día. Y mientras ellas se echaban crema de zanahoria pastosa, y hablaban como locas posesas ajenas de nuestros sentimientos.

 Nosotros nos bañábamos en el mar, jugábamos a ser "tarzan y jane" ( ya que mi hermana jugaba con otro grupo) y en el fondo a gustarnos como jamás habíamos pensado que sería aquello de los sentimientos. Pero éramos niños y claro nunca nos dimos ni la mano. Nunca nos rozamos, ni tocamos, ni nos abrazamos, sólo jugábamos a  pelearnos más bien, era una manera  de estar unidos,  a querernos de aquel modo infantil y a no querer separarnos aunque nunca dijéramos nada.

Pero una tarde yo me lancé, y le dije "te quiero" y es más es como lo sentía, pero me fuí corriendo sin obtener reacción o respuesta.

Y se quedó ahí, pero a los pocos días como el que no quiere la cosa se había acabado el verano. Jorge a pesar de ser el chico malo conmigo que  siempre me me intentaba zambullir en el agua desde la cabeza, tirarme arena y demás perrrerías, pues me hizo el mejor regalo. Aquella tarde antes de irme, me entregó una caja de cerillas, con una esclava rota, ¡a saber de dónde había salido! pero a pesar de no valer nada materialmente, en el reverso se podía leer: " No me olvides". 

Como no se podía evitar, mi familia y yo volvimos a casa de la ciudad en el coche y al echar la vista atrás Jorge y Sergio corrían con su bici detrás despidiéndose, y fuí ahí donde supe que estaba enamorada.


Estas Navidades

  Todo aparece y desaparece en un segundo, es el tiempo el que trascurre sin pensar, o sin parar.   Y en cada  atardecer estás ahí, parada o...